Xantolo y Día de muertos: tradición mexicana

JUan-Marindia“En esos días los mercados se convierten en todo un colorido espectáculo, ya que la mayoría venderá sus mejores naranjas, mandarinas, chiles secos, cacahuates y una amplia variedad de calaveras de azúcar”.

Por Roberto Armando López García

Fotografía por Juan Marindia

La muerte, esa gran desconocida a la que muchos temen y otros le rinden culto, el fin de la vida o quizá el principio. Cada cultura en el mundo le adora de alguna forma.

En México seguimos celebrando el Día de Muertos, coincidiendo con la celebración católica de Los Fieles Difuntos, en una tradición que en nuestro país culturalmente se tiene desde la época prehispánica.

Todavía recuerdo, cuando era niño, todas las preparaciones que mis abuelos hacían con mucho tiempo de antelación, en un orden casi religioso. Comenzaban desde meses antes con los ingredientes para la comida que se serviría en esos días, lo usual era comprar alguna gallina o incluso un cerdo para engordarlo y sería el que serviría para preparar en tamales, en mole y hasta en caldos. Ya no recuerdo a cuál de mis bisabuelos era al que le dedicaríamos el altar, y es que cada año podría dedicarse a algún difunto en específico, a veces en orden de importancia.

El 30 de octubre se consideraba el primer día especial, ya que por la mañana  sería el turno de comprar algunas cosas en el mercado para los últimos detalles del altar. Aún es común que en esos días los mercados se convierten en todo un colorido espectáculo, ya que la mayoría venderá sus mejores naranjas, mandarinas, chiles secos, cacahuates y una amplia variedad de calaveras de azúcar de todos tamaños y colores y hasta el papel picado para adornar la calle, además que no podría faltar el tradicional pan de muerto que cualquier panadería tendría a la venta desde la noche anterior.

Con todos los ingredientes en la casa, la tarde se la dedicaríamos a preparar el altar. Quien haya visto algunas fotos de altares en la red o en algunos libros podría pensar que es algo muy laborioso, pero la verdad es que es muy sencillo una vez que se sabe lo básico de cada altar, que son los manteles, la servilleta y el resto de la comida, así como la fruta y las calaveras de azúcar, todas estarán a los lados del objeto más importante en el altar, que es una fotografía enmarcada de la persona a la que se le honrará. Y estaremos listos para recibir la visita por una vez en el año de aquella persona que se ha ido.

Al día siguiente, el 31 de octubre, el  que me parece más triste, ya que es el día en el que en punto de las 00:00 horas se recuerda y se reciben en el altar las almas de los niños difuntos, se deberá tener cuidado de que la comida del altar no contenga ningún tipo de picante.

El uno de noviembre será el día que recibimos a los adultos y ahora sí no habrá ningún tipo de restricción en la comida, incluso se ofrenda en altar tequila o cualquier bebida que haya sido del agrado del difunto. Tampoco hay que olvidarse de que existe la creencia que allá afuera hay algunas almas que no tienen familiares que les dediquen un altar o que los recuerden, a ellos se les hace un pequeño y sencillo altar en algún rincón de la casa y luego hay que llamarlos para invitarlos a que tomen alguna de las ofrendas de ese altar.

Finalmente el 2 de noviembre es el día de los fieles difuntos y en el que usualmente se hace una visita al cementerio para llevar algunas de las ofrendas hasta la tumba y convivir por unos momentos por una única vez en el año con nuestros seres queridos que se han ido, hasta que llegan las 12 del día y se escuchará el repicar de las campanas de las iglesias, como una señal de que nuestros difuntos han regresado a descansar.

Pero aunque hemos visto a grandes rasgos el Día de Muertos en México, la celebración se ahonda más en San Luis Potosí en la celebración del Xantolo, que por su sólo nombre nos inspira un misticismo casi sobrenatural, y es precisamente eso lo que caracteriza. Una esencial de  misterio y magia ancestral que hace que el Xantolo en la Huasteca Potosina dé la bienvenida a sus visitantes y los invite a comer y beber de las ofrendas, ya que, al convidar a los visitantes, harán honor a la mesa que les comparte y así, simbólicamente, harán presentes a los que se han ido.

Además, al visitar San Luis Potosí en el Xantolo, se puede ser testigo de diversas exposiciones de altares, ya que hasta concursos se organizan para elegir el más vistoso o participar en muestras gastronómicas, incluso observar un particular desfile que en San Luis le llamamos “El Juego”.

El Juego incluye una serie de personajes que representa la sabiduría y la experiencia; niños que representan a los santos inocentes y hasta un guerrero azteca que defenderá a la gente de los malos espíritus como el Diablo.

Esta tradición muy mexicana comparte algunos intereses afines con el resto de celebraciones en el mundo, como España con La Castañada o bien el Chuseok, en Corea del Sur, en el que también se realiza un ritual en honor a sus antepasados y hasta una visita al cementerio ancestral, entre muchas otras actividades tradicionales.

Honrar a nuestros ancestros es algo que no falta en cada cultura, a pesar de que alguna gente decida en esos días tomarse un descanso o quizá un viaje, pero siempre hay que tener en cuenta que, gracias a los que ya no están, somos la gente en la que nos hemos convertido hoy, y sin sus enseñanzas y sacrificios no estaríamos aquí, después de todo, nuestro paso por este mundo es efímero y nada mejor que honrar a la muerte viviendo de la mejor manera, sin temerle a los muertos, a la Llorona o algún fantasma de agua, porque quizá en otra vida volvamos a ver a nuestra gente que se adelantó en el camino.

2 comentarios sobre “Xantolo y Día de muertos: tradición mexicana

  • el 17 enero, 2016 a las 9:24 pm
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    El artículo no es malo, empieza de manera muy fresca, atrapa al lector, la narrativa es objetiva y precisa, pero es larguísimo y te pierdes en tantos datos que no son una investigación, es narrativa.
    Solo nos platica algo se sí mismo y después información que es ya repetitiva.
    Recomiendo ampliamente la página de la UNAM. Tiene excelentes tutoriales sobre estilos y formas de escritura.
    Felicidades y muchas gracias

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  • el 17 enero, 2016 a las 9:28 pm
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    Bueno, me gustó el principio. Es muy largo, te pierdes en tanta información.
    Es un tema muy tratado, el relato de su historia personal atrapa.
    Es una narrativa. No hay rigor científico. UNAM es una página excelente para conocer los diferentes tipos de escritura.
    La revista me encantó.

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