Cirugías estéticas en Corea del Sur, a considerar…

Share Button

Cirujiaa en Corea“A las mujeres no les agrada tener redondeces en la mandíbula, a pesar de que así es la forma del cráneo asiático”.

Por Montserrat Piñeiro

Ilustración por Rocío Álvarez González

En los últimos años Corea del Sur atrae las miradas del mundo por la gran cantidad de cirugías estéticas que se realizan las mujeres locales, y ahora también una gran cantidad de hombres. Y hay que preguntármelo a mí, que mi suegra insistía a mi marido que se operara los ojos y que ahora el recién estrenado padre está feliz porque su hija posee rasgos occidentales y NO GASTARÁ EN OPERARLA!!! Y es que cuando se ve la realidad de la sociedad tan de cerca es cuando más sorprende.

Pero bueno, dejemos las experiencias personales para después y enfoquémonos en generalidades y en los aspectos más relevantes de esta situación. En primer lugar no hay que asustarse, Venezuela también fue foco de atención de los reflectores por este tema hace diez años y ahora tanto Colombia como México y Estados Unidos le están pisando los talones sino es que ya la han alcanzado y hasta superado.

Antes Corea del Sur no tenía este boom de cirugías simplemente porque su economía no era tan fuerte y la tecnología no había alcanzado el nivel de desarrollo actual, pero vamos, no nos hagamos los sorprendidos, en el siglo XXI casi cualquier sociedad con un buen nivel de vida en el que la población pueda darse el lujo de ajustar lo que no le agrada de su rostro y cuerpo tiene tendencia a entrar en la tabla del top ten de cirugías plásticas.

El detalle que llama la atención en Corea es que las personas tienden a occidentalizarse a través de las cirugías: desean ojos grandes (con doble párpado), naríz con el tabique alto y la mandíbula muy afilada para tener el contorno del rostro en forma de V. A las mujeres no les agrada tener redondeces en la mandíbula, a pesar de que así es la forma del cráneo asiático, al igual que es propio tener una naríz con hueso bajo y unos pómulos prominentes. ¿De verdad la mercadotecnia y la televisión tienen tal poder para hacer creer a toda una raza que es incorrecta su naturaleza y que es más bello ser occidental? Es realmente preocupante el tema… Las cirugías de mandíbula son considerablemente peligrosas ya que se liman los huesos del rostro. ¿Es tan baja la autoestima y la seguridad de la mujer que lo hace? La mayoría de las personas que deciden correr el riesgo son actrices, ¡de acuerdo!, de por medio hay fama y dinero y es lo que les atrae, pero, preguntémonos: ¿nos realizaríamos una cirugía tan drástica aunque suponga grandes riesgos? Realmente esto merece un análisis y cuestionamientos profundos: ¿por qué se prefiere la belleza occidental a la local? Forzozamente los estándares de belleza han sido impuestos por los medios, y la sociedad sin preguntarse los ha aceptado y se los ha auto impuesto.

En realidad desde el punto de vista occidental la mayoría concibe a las mujeres coreanas como bonitas, tiernas, lindas y femeninas, nadie dirá, en la mayoría de los casos, que tienen la cara gorda. ¿Por qué en su mente necesitan un cambio, por qué pretender parecer lo que no se es?

Y claro, muchos dirán que algunas personas de raza negra se blanquean, las castañas se tiñen de rubio, las bajitas usan tacones y las flacas se colocan implantes y todo tiene el mismo origen: la televisión, el cine y algo de racismo de por medio. Pero vamos, el caso de Corea es como si la gente de raza negra que vive en África acudiese a tratamientos para blanquearse porque su misma raza no los quiere…

A cuestionarse

Un cuestionamiento muy importante que emana de este tema: ¿cómo es la autoestima de las mujeres coreanas en general? ¿y la de los hombres?  ¿la familia la inculca y desarolla desde la niñez?  ¿las personas están preparadas para afrontar al mundo tal y como son?  ¿en qué basan su seguridad e identidad como individuos?  ¿cómo fomenta el amor propio el gobierno?  ¿lo incluye dentro de programas de orientación vocacional y sexual (en donde se trata inevitablemente el tema de la autoestima)?  ¿hay cápsulas televisivas o líneas de soporte psicológico?

Posiblemente las autoridades deberían trabajar en este punto y hacer saber a los ciudadanos que no cumplir con estándares de belleza impuestos no es un problema. Y tal y como sucede en ciertos países, podrían incluso diseñar leyes antidiscriminatorias que prohiban negar el empleo a una persona por motivos físicos, sin valorar su capacidad intelectual para desarollar un puesto, tal y como sucede en compañías como Korean Air, Asiana y en algunos chaebols. En ciertas naciones incluso está prohibido solicitar fotografía en la currícula si el perfil de puesto no es para modelos, actrices o posiciones que lo requieran de forma inminente.

Sabemos que la sociedad coreana se preocupa por el éxito: por conseguir mejores trabajos, buenos cónyuges y poder ingresar a determinados círculos sociales, sin embargo tal vez esto deba ser minimizado y reenfocado. Sin duda, fuertes campañas publicitarias serían pertinentes para cambiar dicha mentalidad, aunque tal vez la industria de la cirugía es un monstruo tan grande que no convenga a muchos dar marcha atrás. Mientras tanto, vemos en las estaciones y vagones de metro a jovencitas que miran ilusionadas esos falsos carteles, -producto del photoshop-, que les prometen aquella artimaña del antes y después. Ellas pasan, los observan, se sienten identificadas, ilusionadas y se realizan la promesa de ahorrar para alcanzar esa falsa perfección ocular, sí, esa perfección tan utópica que además de photoshop les hará requerir la utilización de pupilentes o lentillas de contacto que agranden el iris del ojo; extensiones de pestañas, grandes cantidades de delineador y esos modernos geles y gomas que hacen crecer la pestañas de forma casi mágica de acuerdo a los anuncios.

Impacto en el turismo médico

Pero no son sólo las coreanas las que disfrutan de los bajos costes de la cirugía en el país asiático sino que muchas personas de origen japonés, australiano, chino, ruso y árabe se desplazan hasta aquí para aprovechar los paquetes médicos que se promocionan desde que uno desembarca en el aeropuerto de Incheon. Numerosos quiscos exhiben folletos de clínicas de cirugía estética y disuaden al visitante a hojeralos.

Este tipo de turismo tuvo un importante derrame monetario en 2011, cuando alrededor de 123.000 extranjeros se relizaron intervenciones para mejorar su apariencia, lo cual se tradujo en un derrame de más de 181 billones de wones.

El gobierno continúa apostando por fortalecer esa imagen de destino de turismo médico (no sólo estético). La relación calidad-precio recluta cada vez más adeptos y es que incluso los que residimos aquí hemos considerado, con tan tentadoras ofertas, periodos de recuperación cortos y uso de tecnología de punta, que si en unos años más lo requerimos y el espejo nos escupe la verdad en la cara, tal vez lleguemos a ser víctimas de este sistema.

 

Cifras y datos importantes

 

Para conocer la importancia del campo de la cirujía estética en Corea es importante conocer unos cuantos datos relevantes:

  • En la zona de Gangnam, la meca seulense de las operaciones estéticas, existen actualmente 364 clínicas dedicadas al jugoso negocio.
  • En la página www.visitkorea.or.kr se proporciona información sobre turismo médico en inglés, japonés y chino. En el sitio se informa sobre las diferentes entidades médicas y la programación de consultas.
  • Una vez que los pacientes llegan a Corea pueden dirigirse al Centro de Servicio del Turismo Médico del aeropuerto para recibir información sobre hospitales, agencias de viaje y para conectarse a innternet gratuitamente.
  • En Seúl se encuentra el Centro Promocional del Turismo Médico, en donde personal especializado atiende a los interesados.
  • Para los turistas que visitan el país por tratamientos médicos, Corea expide el visado G-1 (de turismo medico), a los pacientes y a sus familiares directos.
  • Con la finalidad de fortalecer el servicio médico, el gobierno capacita coordinadores profesionales de turismo médico de forma continua.

Montserrat Piñeiro Guerrero

Poseedora de nacionalidades mexicana y española, y plenamente identificada con ambas culturas. Licenciada en Gastronomía por la Universidad del Claustro de Sor Juana, fue acreedora de una beca para cursar una especialización en Gestión y marketing hoteleros en el Liceo Hotelero de Monte-Carlo. Realizó una maestría en la Universidad de ciencias sociales en la facultad de Ciencias Políticas en Toulouse, Francia y regresó a México para colaborar en revistas como Protocolo, Catadores, Suite01, Mujer ejecutiva, A pie y Clubest. Su pasión por escribir la combinó con su profesión de gastrónoma, participando en proyectos en los que arte, gastronomía, economía y administración se conjugaban, experiencias que la trajeron por motivos laborales a Corea donde conoció a su esposo. A mediano plazo su sueño es ser directora de uno de los Global Village Center.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *