La industria automovilística coreana: mucho más que solo diseño

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cars“Ingeniosamente, Corea no se ha ido por el camino de la competencia, sino por el de la especialización”.

Por Montserrat Piñeiro
Ilustración Rocío Ávarez González

Tres países asiáticos están reescribiendo la historia de la industria automotriz en el mundo: en la producción de vehículos Francia se ha visto desplazada por Corea, China lo ha hecho con Alemania, mientras de que Japón le lleva la delantera a Estados Unidos, el mapa de la industria vehicular mundial está cambiando radicalmente y se avista en ello un crecimiento con pocas posibilidades de ser frenado.

Enfocándonos a la península coreana, quien rompió su record histórico de exportación de autos en 2012pese a la recesión económica mundial, analizaremos comoes que esta industria ha fungido como un actor importante en la economía de su país, generando empleo, movilizando industrias alternas y motorizando el movimiento monetario de forma continua.

Antecedentes

Todo inició durante la posguerra coreana, cuando se vivían difíciles tiempos en los aspectos económico y social. Un hombre de negocios llamado Choi Mu-Seong y sus dos hermanos ensamblaron un automóvil con piezas de la chatarra de un jeep americano. Nombraron su nuevo auto Sibal,que significa nuevo comienzo,para posteriormente iniciar una pequeña compañía llamada Sinjin Automobiles, la cual creció al unirse con Toyota y autonombrarse Sinjin Publica. Estos sucesos son los que se consideran como el inicio de la industria automovilística coreana. La existencia de Hyundai, a la par de este acontecimiento, que había sido creada en 1947 y que empezó su apogeo en 1960, fue también una de las claves que desencadenaron el desarrollo de la potente industria.

Para 1962, el gobierno, con el objetivo de desarrollar e impulsar lo que sería el parque automovilístico coreano, publicó tanto el “Acta de protección” como la “Póliza para la promoción de la industria automovilística”, en ellas, entre otros detalles, se indicaba el impedimento a fabricantes extranjeros de autos de establecerse en Corea a menos que fuera en asociación con una de las marcas locales.

Durante la misma década, dicha industria consistió esencialmente en el ensambladode partes importadas de Japón y Estados Unidos; no fue sino hasta los años setenta que se logró lafabricación del primer auto nacional, elaborado al cien porciento en la península coreana, apartir de ese momento se inició un vertiginoso desarrollo. Fue en 1978cuando laproducción superó por primera vez las 100 mil unidades anuales y tres años después, lamanufactura acumulada sobrepasó por fin el millón de coches fabricados.

La exportación fue clave en el crecimiento de los años 80 y 90, se confeccionaban productos económicos, en la mayoría de los casos adaptaciones de coches europeos o japoneses, con desfase técnico pero fuertes y de precio accesible, y coches de todo tipo destinados a la venta en el mercado local, cuyo parque fue de 306 mil unidades en 1984 a más de siete millones en 1998, que fue justo cuando inició un periodo crítico para la industria coreana automovilística y en general. La economía local arrastrada por la crisis financiera que sacudió el continente asiático, entró en bancarrota, los bancos se desplomaron y las marcas quedaron a merced de sus deudas estratosféricas a causa de las inversiones realizadas en el desarrollo de productos y creación de nuevas fábricas en el lustro anterior.

El gobierno intervino con la finalidad de salvar Kia, logrando que Hyundai la absorbiese, que a su vez logró acuerdos con Chrysler. Mientras tanto, la empresa gala Renaultadquirió la planta de Samsung, una marca que no llegó a confeccionar automóviles al encontrarse de cara a la crisis.

A pesar de ese gran bache experimentado en la década de los 90, la industria automovilística coreana, demostró, no sólo la capacidad alcanzada en términos de diseño sino en rendimiento y tecnología, lo que laposicionaba como seguro rival de las grandes marcas mundiales, alcanzando en el siglo XXI el nivel suficiente para ser nombrada una de las cuatro más eficientes del mundo.

Datos de relevancia

Una gran curiosidad de esta industria en su país de origen es observar los códigos de color que dominan el panorama y que aún no han sido desterrados: por las calles de Corea se observa un gran cantidad de autos negros, plateados, grises y blancos, esto debido a una particular ideología: los negros los adquieren jefes y ejecutivos de alta jerarquía, los blancos son comprados por el restode los empleados de las compañías, mientras que los grises y aquellos color platino, cada vez más numerosos, los consumen clientes y colaboradores que tratan de romper con dicho paradigma. Es extraño observar autos de color rojo o vino y menos frecuente aún es percibir vivos colores como verde, amarillo o azul, dichos colores de autos se destinan a la exportación en su mayoría, conservando los consumidores coreanos su visión frente al color de los vehículos.

Regresando al tema económico, es importante observar que en la última decada, el país perteneciente al grupo de los llamados tigres o dragones asiáticos ha producido cerca de 40 millones de vehículos. Casi el 70 porciento de dicha cifra es destinado a la exportación, lo cual es favorecido por los Tratados de Libre Comercio que la nación asiática sostiene con varios países.

Ingeniosamente, Corea no se ha ido por el camino de la competencia sino por el de la especialización. Al ser Tailandia el mayor productor de Asia que fabrica camionetas, la nación del kimchi ha optado, como parte de su estrategia, en enfocarse en la confección de autos. El 91% de su producción es para el segmento de pasajeros, solo un 6% de comerciales (camionetas y camiones) y el 3% de autobuses.

El mercado local se sostiene con amplitud debido a la fidelidad a las marcas nacionales por parte de los consumidores, quienes argumentan que su industria automotora es símbolo de calidad además de manejar precios asequibles. Y ello no se debe al marcado nacionalismo que caracteriza a la península sino que los estudios han arrojado excelentes calificaciones a nivel mundial para compañías como Hyundai en términos de calidad, codeándose con marcas como Porsche y Lexus, además de ser en la actualidad el quinto fabricante más grande en producción mundial y el sexto en volumen de exportación.

Los exhaustivos programas de calidad, elevados estándares de seguridad activa y pasiva, así como su diseño y durabilidad han valido a las marcas coreanas de autos su posicionamiento actual.

Al ser una industria generadora de empleo, debido a que requiere de empresas paralelas de componentes que demandan grandes cantidades de mano de obra, el gobierno le ha concedido un apoyo especial otorgándole subsidios, cobrando sólo la mitad de los impuestos y cero parafiscales, logrando el impulso de esta potencia mundial automotriz que beneficia a todos.

 

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