Creencias, leyendas y rituales collas: secretos argentinos

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collas secretos argentinos“En su sistema comercial utilizan tanto el trueque como el uso de monedas para adquirir diversos productos entre ellos mismos”.

Por Montserrat Piñeiro

Los collas argentinos provienen de varios grupos étnicos. Las tribus atacameña, omaguaca y diaguita recibieron, a través de los incas, integrantes de grupos chichas que desembocaron en un mestizaje rematado por los españoles al efectuar traslados poblacionales.

Se calcula que en Argentina habitan alrededor de 70.000 collas, de los cuales aproximadamente la mitad viven en forma comunitaria. Sus lenguas son el español y el quechua.

En su sistema comercial utilizan tanto el trueque como el uso de monedas para adquirir diversos productos entre ellos mismos. La cordillera es la rectora de su economía, crían ovejas, mulas, cabras y de forma mínima, llamas y vicuñas. Del ganado obtienen material para desarrollar artesanías textiles y productos lácteos.

La quena, la anata, el siku, el charango, el erke y el erkencho son sus instrumentos musicales. Sus ritmos hoy forman parte del repertorio tradicional argentino.

El catolicismo llegó con la conquista, sin embargo los rituales precolombinos no han sido desterrados del todo. Muchas creencias, leyendas y fiestas sobreviven y el adentrarse en su repertorio resulta interesante.

La leyenda de la coca

Durante la conquista española los nativos se refugiaron en montañas y cumbres. Invocaban a sus dioses: Inti (el sol) y Quilla (la luna). Al considerar que serían inevitablemnte vencidos, resguardaron las riquezas imperiales y las encomendaron a un sacerdote, quien fue apresado y torturado por los conquistadores para que revelara la ubicación del tesoro, sin embargo, los verdugos no consiguieron vencer su juramento. Entonces la diosa Quilla, se le apareció al anciano y en recompensa a su valentía le ofreció concederle un deseo. Éste solicitó algo para su raza: un bien con el cual pudiesen sobrellevar el sometimiento y que en manos del enemigo se transformase en un mal, en un peligro para su gente. Quilla le señaló una planta de hojas verdes y ovaladas a la cual Inti le había otorgado una virtud, la de adormecer penas y mitigar fatigas. Los nativos sudaméricanos podrían masticar sus hojas y su jugo sería el remedio para soportar el sufrimiento, pero si los invasores lo hacían, tendrían su castigo: un vicio repugnante que al cabo de un tiempo aniquilaría su raza. La planta es llamada coca. Para conocer sus secretos bastaba tomar un puñado y arrojarla al viento, la dirección que tomase marcaría el rumbo del bien. Cuando el invasor quisiese sacar provecho sufriría un castigo. Así nació la planta de la coca, un obsequio de los dioses y elemento mágico de los rituales collas.

Creencias

  • Se cree que los duendes o dobentes son espíritus de la naturaleza que deambulan en todas las áreas de campo. Son traviesos y juguetones. En la puna los describen desnudos y con una altura no mayor de 50 centímetros. Poseen un sombrero, una mano de hierro y otra de lana.
  • Coquena es un hombrecillo con barba, poncho y un sombrero grande. Es hijo de la madre tierra (Pachamama), patrón de los animales, del campo y los cerros y le llaman mago coquena. Es el sembrador de tormentas, guardián de las majadas, tata de los cerros, tropero de las nubes, tejedor de brumas y nieves, duende de bosques, músico de arroyos y ríos. Es protector de las vicuñas, de los guanacos y de la fauna silvestre.
  • Las medicinas son hierbas básicamente y todos son frutos de la Pachamama. Existen dos personajes con dones de sanación: la meica (mujer) y el yatiri (hombre) quienes mezclan los elementos de la naturaleza para obtener beneficios.

Rituales

  • El día de las almas se celebra el día 2 de noviembre. Las personas reproducen los objetos que el difunto amaba en figuras de masa de trigo. Preparan platillos y bebidas para que su espíritu se alimente y dejan una escalerita para que el alma pueda regresar al cielo.
  • El añanamiento o sirviñuaco es un ritual que realizan los enamorados. Iluminan espejos con los rayos solares –posicianándolos en forma determinada-, desde cerros con una determinada lejanía entre sí. Representa una forma de comunicación entre ambas partes.
  • La flechada es un ritual que tiene lugar cuando una familia construye o amplía su casa. Cumplen con ritos a la Pachamama, bendicen la tierra, el agua y las herramientas Una vez construida la vivienda se realiza la flechada. Del techo, cuelga un tejido que sostiene un huevo. El centro esta decorado con pompones de colores. En el piso cavan un hoyo, donde caerá el contenido del huevo una vez roto. El dueño de la casa designa a los flechadores para quebrar el huevo y cumplir este rito. El primer participante lanza la flecha al huevo, si falla puede intentar las veces que desee en el lapso de tres vueltas alrededor de la habitación. El siguiente flechador toma su turno y así hasta que uno resulte vencedor. Se queman sahumerios y se rocía agua bendita. El dueño de la casa y el flechador resultan compadres y festejan hasta el día siguiente junto con el resto de los invitados.
  • El inti raymi tiene lugar el 21 de junio, aunque el ritual inicia desde el día 20 en torno al reloj solar que marca la ubicación exacta del trópico de capricornio. Al caer el sol se prenden cuatro fogatas, cada una en un punto cardinal. Se mantienen encendidas durante toda la noche. A las veinticuatro horas toma lugar el año nuevo solar. Se celebra con cantos, bailes y bebiendo chicha. Se realizan ofrendas, dando a la tierra de comer mote, tijtinchas (mazorcas de maíz hervidas), frutas, chicha y cerveza. La coca, el incienso, los cigarrillos y los sahumerios no deben faltar. Al amanecer se espera la salida del Tata Inti, con los primeros rayos.
  • La cacharpaya se celebra el último día del carnaval, llamado domingo de tentación. Cavan un hueco en las afueras de la ciudad y entierran ofrendas para la Pachamama y el diablito llamadas corpacha.

Es mucha la riqueza que tiene este pueblo. Sus artesanías, vestimenta, danzas, la construcción de sus casas. Cada aspecto es de sumo interés para ser estudiado.

En ocasiones las personas dicen que todos los aborígenes de Argentina desaparecieron, si embargo dicha afirmación es errónea, el problema es que hace falta difusión y revalorización de estas etnias y sus tradiciones, es necesario realizar investigaciones documentales y de campo y asentar por escrito la riqueza que estos grupos tienen que ofrecernos.

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