Las antiguas capitales del reino de Baekje

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William-Pugsley“Las relaciones entre Baekje y Yamato, en Japón, han sido objeto de numerosos estudios y a través de los anales históricos de ambos reinos se puede comprobar que existía una relación especial”.

Por Álvaro Trigo

Fotografía por William Pugsley

Durante siglos, tres reinos se disputaron la península coreana. Probablemente todos los interesados en Corea habrán escuchado hablar de Koguryo, Silla o Baekje. Hoy en día, algunos de los lugares turísticos más frecuentados por los turistas en Corea guardan de hecho una relación estrecha con este periodo.  De entre ellos, el reino más conocido probablemente sea Silla. Esto, se debe a varios factores. En primer lugar, Silla fue el reino que salió victorioso en la larga contienda por la península. Con ayuda de la dinastía Tang en china, Silla consiguió derrotar primero al reino de Baekje en el año 660 y después al de Koguryo en el 668. Como suele decirse, “los vencedores escriben la historia” y es por ello, en parte, que hoy en día tenemos más información sobre Silla que sobre los otros dos reinos, cuya historia se perdió en mayor medida.  Además, la ciudad de Gyeongju, antigua capital de Silla, ocupa un lugar preferente en las guías de viaje y los surcoreanos también la consideran como uno de los mejores ejemplos para sentir y experimentar la cultura de este periodo. Mucho menos conocidas son las antiguas capitales del reino de Baekje y por eso se hablará de ellas en las siguientes líneas.

A pesar de que no quedan muchos vestigios de la cultura de Baekje, gracias a las fuentes históricas sabemos que tuvo una cultura rica que influenció en gran medida al desarrollo cultural en Japón. La política internacional activa del reino de Baekje fue uno de los factores determinantes en su desarrollo cultural. De sus intercambios con China obtenía elementos culturales que hacía suyos y en muchos casos exportaba a Japón a cambio de apoyo militar.

Las relaciones entre Baekje y Yamato, en Japón, han sido objeto de numerosos estudios y a través de los anales históricos de ambos reinos se puede comprobar que existía una relación especial entre ambas entidades políticas. De hecho, ante la inminente derrota del reino de Baekje, parte de la aristocracia y artesanos cualificados de este reino se trasladaron al territorio de sus aliados en Japón, contribuyendo de esta manera a su enriquecimiento cultural.

 La primera capital del reino de Baekje estuvo situada en lo que hoy en día es Seúl. La zona del río Han siempre ha sido muy disputada por su valor estratégico dentro de la península. En el sur de Seúl pueden encontrarse algunos vestigios de la antigua capital de Baekje. Estos se concentran principalmente en la zona del Parque Olímpico y sus inmediaciones.

Por eso, el Parque Olímpico cuenta con un museo dedicado exclusivamente a este reino y que contiene una colección de objetos desenterrados en diferentes excavaciones. Bajo el mandato del rey Geunchogo, el reino alcanzó su etapa de máximo esplendor militar. Sin embargo, sin siquiera haber transcurrido cien años tras su muerte, el rey Gaero de Baekje fue asesinado y la capital del reino tomada por Koguryo.

Obligado a huir hacia el sur ante el avance enemigo,  el pueblo de Baekje estableció su segunda capital al sur en Ungjin, terreno que actualmente ocupa la ciudad de Gongju. La atracción turística más famosa de esta ciudad es la tumba del rey Muryeong. Aunque no fue un rey especialmente prominente, el descubrimiento de su tumba, por accidente, en 1971, fue esencial para entender mejor la cultura de Baekje.

Esto, se debe a que la mayoría de tumbas excavadas por los arqueólogos sueln haber sido saqueada con anterioridad, pero la del rey Muryeong se encontró intacta, con todos los enseres con los que había sido enterrado en su interior. Ahora estas valiosas reliquias se exhiben en un museo cercano al complejo de tumbas.

Además de las tumbas, en Gongju es posible disfrutar de las vistas que ofrece la fortaleza de Gongsanseong, también construida por el reino de Baekje. Un paseo siguiendo el perímetro de unos tres kilómetros de su muralla toma alrededor de dos horas. Especial mención merece también el templo de Gapsa, que fue establecido por Baekje. Desgraciadamente, su visita es un poco más complicada si no se cuenta con coche porque se necesita aproximadamente una hora para llegar al templo, utilizando el autobús urbano. Aunque la localización de Ungjin ofrecía a Baekje seguridad por las montañas que la rodean, se decidió que era necesario cambiar una vez más la capital, debido a que la zona estaba demasiado incomunicada.

Por eso, el rey Seong, en un intento por fortalecer el reino, movió la capital hacia el sur, en Sabi, actualmente en la provincia de Buyeo. Durante esta etapa el reino experimentó un gran desarrollo cultural a pesar de que nunca consiguió recuperar el poderío militar que tuvo durante su primera etapa en Hanseong (Seúl). En la actual ciudad de Buyeo se destaca la fortaleza de Buso Sanseong. Dentro de ella se puede visitar la “roca de las flores que caen”.

El nombre hace referencia a un hecho que tuvo lugar durante la batalla final entre Baekje y la alianza de Silla y Tang. Según los anales de Samguk Yusa, una obra que contiene numerosas leyendas y datos históricos de Corea, al ver que se acercaba la derrota unas tres mil mujeres decidieron optar por el suicidio, tirándose al mar desde esa roca para evitar caer en manos de los enemigos. Ellas representan las flores cayendo a las que hace alusión el nombre.

Otra de las atracciones más famosas de la ciudad es el estanque de Gungnamji, que originalmente fue diseñado para una princesa de Baekje. Además, es importante también el templo de Jeongnimsaji, situado en plena ciudad. Recientemente se ha construido también un parque temático de este reino que contiene reproducciones de la arquitectura de Baekje y que también merece una visita.

Por último al igual que en el caso de Gongju, hay otros templos de interés histórico aunque su acceso resulta más difícil, como sucede, por ejemplo, con el templo de Mireuksa, de cuyas impresionantes pagodas, por desgracia, solo quedan ruinas. A pesar de que no son ciudades tan turísticas como Gyeongju, las capitales de Baekje pueden ofrecer una alternativa interesante para aquellos que ya conozcan la antigua capital de Silla y tengan interés por aprender más sobre la historia y la cultura de los tres reinos.

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