Tendencias del comercio entre América Latina y Asia: oportunidades y desafíos

wikipedia-Hyundai_car_assembly_line“América Latina requiere pasar de exportar materias primas a productos más elaborados y que incorporen valor y tecnología”.

Por Kleinsy Bonilla

Fotografía por Wikipedia

La distancia geográfica entre América Latina y Asia, así como la lejanía cultural y lingüística, fueron en el pasado obstáculos para el relacionamiento comercial entre ambas regiones, sin embargo en la actualidad estas barreras parecen haber sido superadas. De hecho, de acuerdo con indicadores especializados de la UN COMTRADE y la CEPAL[2], el comercio entre estas dos regiones ha superado a otros socios tradicionales como la Unión Europea y está a punto de superar a Estados Unidos.

La importancia del intercambio comercial con Asia es innegable y debe ser analizado tanto en sus beneficios como en sus potenciales riesgos para América Latina. Por una parte, el crecimiento económico de Asia emergente (especialmente China) ha dinamizado la demanda por productos de origen latinoamericano, conllevando efectos positivos en flujo de capitales hacia la región, así como crecimiento económico. La complementariedad entre las necesidades de ambas regiones es notable: mientras América Latina cuenta con abundantes recursos naturales, las economías  asiáticas tienen necesidad de ellos. En cambio, mientras Latinoamérica carece de ahorro y financiamiento, los países asiáticos de la cuenca del Pacífico cuentan con excedentes de ahorro y buscan oportunidades de inversión en proyectos rentables.

Desafortunadamente, también puede establecerse asimetrías en la relación comercial entre América Latina y Asia Pacífico. Mientras la primera región concentra su oferta exportable en materias primas y recursos naturales (con poco efecto en la generación de empleo y distribución de la riqueza), la segunda lo hace en productos con alto valor agregado como el sector automotriz, la electrónica y los servicios. Otra limitante es la alta concentración que América Latina refleja en sus exportaciones a Asia. Por ejemplo el poroto de soja,  el petróleo y elementos minerales concentran más del 50%, mientras que en Asia las principales diez categorías de exportación concentran el 34% (ver tablas ilustrativas).

El escenario requiere que América Latina tome medidas para mejorar las características y resultados de su relación comercial con Asia Pacífico, especialmente con efecto de diversificar sus exportaciones hacia productos de mayor valor agregado. Esto, pasa necesariamente por la inversión en educación, investigación y desarrollo. Un indicador revelador es la participación de Asia en las solicitudes mundiales de patentes. De acuerdo con la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI[3]) en 2013 del total de solicitudes el 34% correspondió a Asia (incluyendo China, 32%; Japón, 13%; y Corea, 8%), mientras que a América y Latina y el Caribe (que incluyen 35 países) correspondió apenas el 2%.

América Latina requiere pasar de exportar materias primas a productos más elaborados y que incorporen valor y tecnología. Especialmente, esto será un requerimiento indispensable en coherencia con la conservación del medio ambiente. Promover mayor entendimiento cultural entre ambas regiones también incrementará las posibilidades de conocimiento mutuo. Atraer mayor inversión asiática hacia América Latina, con la consiguiente transferencia de ciencia y tecnología, se traduciría en mejoras del escenario económico, particularmente promoviendo el encadenamiento de valor. Inminentes transformaciones demográficas (envejecimiento en algunos países de Asia y poblaciones jóvenes en América Latina) así como de consumo (expansión y robustecimiento de capas medias en sociedades de Asia Pacífico) podrían convertirse en oportunidades para que las translatinas –empresas latinoamericanas transnacionales- aumenten su presencia en países asiáticos.

Finalmente, trascender el intercambio de mercancías hacia la libre movilidad de las personas y eliminación de barreras también permitirá cambios de paradigmas y mutuo beneficio para ambas regiones.

[1] Parte de los indicadores incluidos en este artículo fueron proporcionados por Sebastián Herreros de CEPAL

[2] http://comtrade.un.org/, http://www.cepal.org/es

[3] http://www.wipo.int/

Kleinsy Bonilla

Es candidata doctoral por la Universidad Kyung Hee en el campo de la cooperación internacional para el desarrollo. Egresada como maestra en comercio internacional y cooperación económica de la misma universidad en la República de Corea del Sur. Abogada y notaria por la Universidad de San Carlos de Guatemala. Se especializa en desarrollo de talento humano, movilidad internacional de estudiantes universitarios y transferencia de conocimiento. De nacionalidad guatemalteca e identidad latinoamericana, desde el 2006 promueve cooperación académica y profesional entre Corea y Latinoamérica. Su pasión es la lectura y el aprendizaje constante.

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