Michel Idiáquez Baradat: embajador de la República de Honduras en Corea

Share Button

Embajador de Honduraas“Existe una complementariedad entre las regiones, Asia busca seguir creciendo y Centroamérica ofrece un excelente posicionamiento geográfico y amplios recursos naturales”.

Por Kleinsy Bonilla

Profesional de la economía, formado tanto en su país natal, Honduras, como en Francia, el embajador de esta nación centroamericana, designado para representar al pueblo hondureño en Corea, imprime en su gestión el sello característico de su vena empresarial, como él mismo lo indica, “predicar con el ejemplo, hacer primero y luego demandar la misma ejecutividad”.

¿En su opinión, en qué consiste la función diplomática?

“Hacer diplomacia es algo muy complejo, representar un país siendo en ese caso el representante del presidente constitucional y jefe del poder ejecutivo en la nación ante la cual se está acreditado, implica llevar adelante las prioridades de la política exterior. Para el caso particular de Honduras, la jefatura de misión ha conllevado la promoción del intercambio comercial, promoción de inversiones, turismo, etcétera.”

¿En su visión, cómo debe desarrollarse dicha función?

“El representante diplomático debe saber que su mandato primordial es el establecimiento de relaciones políticas, así mismo, estoy consciente como economista que las relaciones comerciales se fundamentan en relaciones políticas estables, así es que una no puede existir sin la otra. El resto de relaciones se construyen sobre la base política armoniosa”.

¿En su caso, cómo se define al ser máximo representante diplomático de Honduras en Corea?

“Quisiera creer que no soy un diplomático tradicional, no tanto en términos de edad, sino por mis antecedentes, ya que soy economista con una maestría en administración de empresas y creo que es el perfil que mi país ha considerado apropiado para enviar a Asia, ya que, como es conocido, esta región ha observado un alto crecimiento económico en los últimos diez años. Existe una complementariedad entre las regiones, Asia busca seguir creciendo y Centroamérica ofrece un excelente posicionamiento geográfico y amplios recursos naturales. Esto hace que nos complementemos de una manera favorable.

Adicionalmente, mi afinidad con el deporte nacional de Corea, así como como el haber conformado una familia en la que mis hijos tienen a su vez ascendencia coreana, me permite integrarme a la sociedad coreana de forma muy especial”.

¿Podría describirnos su método de trabajo?

“Busco ser productivo, imprimir un estilo gerencial. Veo la embajada como una empresa, que tiene sus ingresos, gastos y objetivos. Estos objetivos son establecidos anualmente y buscamos cumplir con la misión general. Al estar al frente de una misión diplomática pequeña, con un equipo de trabajo reducido, tengo que ser a la vez líder y ejecutor. No se trata sólo de ser director de orquesta sino de tocar también instrumentos”.

¿Cómo y cuándo inicia su relación con Corea?

“Esa es una buena pregunta (sonríe). Cuando era joven mi madre se empeñaba en que yo aprendiera piano, pero a mí me gustaban mucho los deportes, las artes marciales. Tenía 13 años y conocí al primer coreano que llegó a Honduras, quien se estableció en el país como maestro para la seguridad personal en las fuerzas armadas, compartiendo sus conocimientos de taekwondo. Más adelante él continuó enseñando en su gimnasio especializado y allí vi por primera vez la bandera de Corea, aprendí a contar en coreano y me vinculé a este país para siempre”.

¿Cómo se da su designación para representar a su país en Corea?

“Yo llegué a Corea el 10 de agosto del 2010. Fui nombrado en el mes de junio, sin embargo, recién había nacido mi segundo hijo y tuve que esperar a que tuviese 90 días de edad para poder realizar un viaje tan largo.

Anteriormente inicié mi carrera en el exterior en 1992 con mi nombramiento en Bruselas. En ese entonces el enfoque fue participar en la negociación de la política agrícola común para países de Centroamérica. Al ser economista francófono tenía el perfil idóneo con orientación hacia Europa. Luego, por razones personales mi vida fue orientándose a Asia y la relación que había tenido con mi maestro de taekwondo se profundizó, de tal forma que contraje nupcias con su hija mayor y eso, básicamente, agregó a mi perfil la conveniencia de enviarme a Asia”.

¿Ha debido enfrentar retos y en su caso, cuál ha sido su resultado?

“El mayor reto para un embajador es organizar la visita presidencial al país en el que estamos acreditados. Puedo decir con mucha satisfacción que ese reto se convirtió en un logro con la visita del presidente de Honduras: Porfirio Lobo Sosa, lo cual significó una primicia y estableció a Corea como país prioritario para Honduras en búsqueda de estrechar relaciones.

Otros retos involucran concretar las gestiones en oportunidades comerciales para Honduras, lo cual ha sido muy productivo”.

¿Qué imagen desea que venga a la mente de quienes escuchan sobre su país en Corea?

“Promovemos una imagen positiva de Honduras en el marco de la región latinoamericana.   Nuestra realidad social y recursos disponibles comparten enormes similitudes, esquemas político-culturales afines que nos hacen países hermanos. Mantenemos una unidad importante como bloque regional, además de una relación cordial y armónica entre embajadores de América Latina y el Caribe. El éxito de un país de América Latina es celebrado como propio.

De esta cuenta también representa un reto superar el desconocimiento que tiene el pueblo coreano sobre Honduras de manera individualizada, en todo caso transmitidos en cada actividad, las particularidades de nuestro modelo de desarrollo. Por ejemplo, somos el país de América Central que más ha desarrollo su infraestructura hacia la costa atlántica, en lugar de haberlo hecho como prevalece en la región, hacia la costa del pacífico, a lo largo de la carretera Panamericana”.

¿Cómo se conforma la comunidad hondureña en Corea y cuál es la dinámica entre la misma y la embajada que usted representa?

“Hemos promovido activamente los intercambios estudiantiles y para ello hemos contado con el apoyo de KOICA (Agencia de Cooperación Internacional de Corea) y de varias universidades, para que hondureños realicen estudios en Corea. Esto hace que la mayoría de connacionales se encuentren de forma temporal en este país, por motivos académicos o de entrenamiento. Una segunda categoría se conforma por las familias multiculturales, que se han conformado entre ciudadanos de ambos países y sus respectivos hijos. Finalmente, un tercer grupo se forma con familias que se han conformado entre oficiales militares que provienen de la base militar estadounidense ubicada en Honduras, que al ser trasladados a las bases militares de dicho país norteamericano en Corea, viajan con sus familias”.

¿Cómo evalúa este 2013 para su gestión en contexto desde su llegada a Corea?

“Este 2013 ha sido un año muy especial, marcado en buena medida por la llegada, por primera vez, de una mujer a la presidencia de la República de Corea. Esto marca una evolución importante y un posicionamiento del género femenino que hace reflejo de la realidad social que se vive. Con ello llegan nuevas políticas, nuevas prioridades y la elevación de la región de América Latina a una mayor relevancia.

Este 2013 ha incrementado presencia de empresas coreanas en Honduras relacionadas con mariscos y con el “grano de oro” como lo llamamos en Honduras, con nuestro café de altísima calidad. Las relaciones comerciales se siguen consolidando”.

¿Algo más que desee agregar?

“Deseo a la revista Ñ mucho éxito, agradecer la oportunidad que me dan de compartir mis inquietudes que representan el deseo de un país de se esfuerza por salir adelante y que está ávido por profundizar y fortalecer las relaciones que le unen a la República de Corea”.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *