Dongbagsaengi, tradición y modernidad para disfrutar Jeju: entrevista a Park Seon-ja

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Por Adrián Tomás Samit / Preguntas traducidas por Jinwoo Cheon

En Revista ñ habéis podido leer algunos de los tesoros que la isla de Jeju (Corea del Sur) guarda para sus visitantes: el Jeju Olle (el Camino de Santiago coreano), la montaña Hallasan, el festival Sulloc de té verde, la historia de la Haenyeo… . Con el aumento del turismo, Jeju se ha llenado de grandes complejos hoteleros propiedades de grandes compañías como Lotte, y de otros que intentan aunar la actividad turística con el respeto por la tradición cultural y paisajística de la isla, como la Residencia-Museo de Arte de Piedras Naturales (Seogbujag Bagmulgwan). También ha habido un gran auge de los albergues (guesthouse) cuyo público objetivo son principalmente los jóvenes. Entre toda esta oferta encontramos algunos lugares escondidos donde poder hospedarnos, relajarnos y disfrutar de la isla de Jeju a nuestro ritmo, alejados del bullicio turístico y viviendo como un aldeano más de los pueblos que se dispersan por toda las costa.

Uno de ellos es Dongbagsaengi (동박생이), un par de hanok (casa tradicional coreana) situadas en la provincia de Gujwaeup, al noreste de la isla y a una hora de la capital. Nos hemos entrevistado con Park Seon-ja (박선자), impulsora del proyecto, natural de Jeju, conocedora a la perfección de todo lo que da vida a la isla. Con ella vamos a descubrir un poco más de Jeju.

En primer lugar queríamos hablar con Park Seon-ja sobre Dongbagsaengi, pues las dos hanok que dan forma a este intimo complejo residencial para turistas no son las casas tradicionales típicas de Jeju, estas son las choga. Como nos comenta Park, “Jeju es una isla donde hace mucho viento, por lo que tradicionalmente los tejados de la casa se hacían de manera especial para protegerse de las corrientes, y el hogar estaba rodeado por un muro de piedra”. Cuando Park tuvo la idea y descubrió el lugar, “hace cuatro años”, había una choga. Cuando pensó en la renovación para dar forma a Dongbagsaengi “pensamos en hacer techo de paja. Sin embargo, a las choga hay que construirles el techo cada año, además de que no es un trabajo fácil para buscar a alguien que lo haga a mano. Por eso, nos hicimos la idea de que una hanok también sería algo encantador”. El muro de piedra si decidieron levantarlo, haciendo así una equilibrada mezcla entre ambos estilos, tradición y modernidad, como se refleja también en el interior de las hanok. “Hicimos techos abuhardillados dándole una apertura fresca. Orientadas hacia el sur, reciben la luz del sol durante todo el día, convirtiendo el hogar en algo cálido, con una temperatura agradable. Una de las casas es acogedora para los recién casados, y para ellos está pensada. La otra es más de tamaño familiar”.

Hablar sobre las choga nos permitió descubrir la forma tradicional de vida familiar en la isla. “La organización de una casa de Jeju se divide en su interior y su exterior. El interior es mayormente el espacio de vida de los padres. Así, a los hijos, si se casan, les ofrecen un lado del jardín de la parte exterior para construir su vivienda. En tiempos pasados, si la familia del hijo casado era muy numerosa, los padres volvían nuevamente a vivir fuera construyendo una vivienda interior relativamente grande”, nos cuenta Park.

Sobre el nombre, “Dongbagsaeng” (동박생) es el nombre del “Dongbagsae” (동박새) [ave de ojos blancos] en el dialecto de Jeju. El “Dongbagsae” es un pequeño pájaro que anida en las hojas perennes recogidas durante el año y en invierno recoge flores rojas. Como un pájaro, yo deseo una vida libre, y esta libertad y contacto con la naturaleza es lo que quiero transmitir a nuestros huéspedes”.

La ubicación de Dongbagsaengi también es clave, alejada de la aglomeración turística pero cerca de muchos lugares atractivos de la isla. En la zona rural donde “la mayoría de personas todavía tienen una granja o trabajan en el mar”, permitiendo un contacto con la autentica Jeju. Cerca de Dongbagsaengi podemos encontrar el parque del laberinto y los túneles de lava de Kimyoung, Manjanggul y Yongcheondonggul (todos Patrimonio de la humanidad), la playa Woljeongri (una de las más concurridas por la limpieza de sus aguas), el parque eólico, el museo dedicado a las Haenyeo (las intrépidas buceadoras de Jeju), y el bosque Bijarim (repleto de torreyas nuciferas, también conocidas como Kaya, que solo podremos ver en esta isla y al sur de Japón).

Park nos recomienda el bosque Bijarim. También nos habla mucho de las colinas volcánicas como Darangsui, “la reina de las colinas. Con forma de cono, parece una falda de hanbok y es muy bella. También, la colina Geomoon, que está viva. Ésta es un volcán que mientras estuvo en erupción fue formando un pequeño lago. Es un lugar especial y no es fácil de encontrar”. Y nos dice que el lugar favorito de los turistas es Seongsan Ilchulbong, un grandísimo cráter en un risco junto al mar.

Por supuesto, el otro atractivo principal de Jeju es la comida, “siempre fresca y saludable”. El cerdo negro, el faisán, la carne de caballo, el hoe (pescado crudo, diferente del de la península), la caballa y diferentes sopas de marisco, son algunas de las degustaciones de la isla. A Park le cuesta decidirse sobre que recomendarnos, “cualquier comida en Jeju es fresca, especialmente el pescado: el pargo (ogdom) y el espadín plateado (eunbit galbit) asados están muy buenos”. Y, por supuesto, Park no podía olvidar las famosas hallabong, “nuestra variedad de mandarinas que tienen mucha reputación. Jeju tiene un sabor especial y único, incluso en el arroz que cultivamos”.

Desde luego, tras hablar con Park, no dudamos de porqué no ha salido de Jeju. “Nací en en Jeju y durante treinta años he sido profesora aquí. El sentimiento que tengo por Jeju es muy fuerte. La frescura que se respira, la tierra, diferente en cada región, el mar, que en Aewol o Pyoseon tiene un color especial iluminado por las piedras volcánicas… A lo mejor, diseñadores, artistas, la gente que está comenzando a construir y a vivir aquí se puede inspirar en todas estas cosas”.

Sobre el funcionamiento de Dongbagsaengi, Park comenta que “no es muy grande y lo puedo autogestionar. Ahora es una tendencia creciente el buscar estos lugares vacacionales a través de los blogs, y es ahí donde nos sigue mucha gente y yo pongo parte de mi esfuerzo, haciendo que Dongbagsaengi no sea simplemente un lugar donde pasar unos días en Jeju, sino desde donde poder comenzar a experimentar todo lo que se puede encontrar en la isla”. El proyecto está funcionando y no Park Seon-ja no cierra puertas a “repetir el experimento” en algún otro enclave de Jeju.

Para más información sobre Dongbagsaengi podéis visitar sus redes sociales y poneros en contacto con Park Seon-ja:

https://www.facebook.com/DongParkSaengE/

http://blog.naver.com/bsja2222

Adrián Tomás Samit

Licenciado en Comunicación Audiovisual y con un master en cine documental, desde 2012 colabora con diferentes magazines digitales escribiendo principalmente en la sección de cine y cultura reportajes, entrevistas, críticas, reseñas, etc. Creador y administrador de contenidos de "Stroszek. Blog de cine", dedicado al cine de autor. Ha publicado en diferentes revistas especializadas y capítulos de libros. También ha realizado varios documentales en España, Alemania y Corea del Sur.

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