La montaña Hallasan: una estación, un paisaje

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La montaña HallasanPor Montserrat Piñeiro

En primavera nos hace sentir que estamos en un cuento de hadas, rodeados de flores y mariposas; en verano el paisaje no tiene nada que pedirle a los Pirineos; en otoño asemeja ser uno de los más bellos óleos que hayan sido pintados, mientras que en invierno parece ser el lugar perfecto para rodar un filme.

Según la época estival, el lago que se ubica al centro del cráter de lo que hace siglos fue un volcán, cambia de tamaño y muestra diferentes formas. Al término de una larga caminata el premio no podría ser mejor: una vista que le ha valido al lugar ser nombrado una de las siete maravillas naturales modernas.

La montaña está tan bien posicionada entre los turistas, que la infraestructura no se hizo esperar y ha sido adaptada para reducir la posibilidad de accidentes; agilizar el tránsito de visitantes y hacer la experiencia lo más placentera posible. Existen senderos pavimentados, escalones y áreas de descanso.

Una frase afirma “La isla de Jeju es Hallasan y Hallasan es Jeju”, esto se debe al importante papel que desempeña la montaña en el lugar. Por lo regular es posible observar Hallasan desde cualquier punto de la isla, aun si su pico se encuentra cubierto por nubes.

Vale la pena saber que también se ha descrito a Hallasan como una fortaleza de piedra volcánica con vista al océano.

A detalle

Jeju es considerada por los naturales como un regalo de Dios, sin duda Hallasan es uno de los motivos principales para que esta zona haya sido concebida de tal forma.

Hallasan fue un volcán activo hasta hace aproximadamente 25.000 años. Era una montaña volcánica joven que se originó en cuarta era cenozoica.

El lago lleva es llamado Baengnokdam (백록담) cuyo significado es “lago de los ciervos” Hay una leyenda que atribuye dicho nombre a los hombres de otro mundo que descienden del cielo para jugar con los ciervos blancos.

La montaña es el hogar de Gwaneumsa, el templo budista más antiguo de la isla que fue construido durante la dinastía Goryeo. Al igual que muchos otros templos en Corea, Gwaneumsa fue destruido y reconstruido en el siglo XX.

Hallasan también es llamada Yeongjusan que quiere decir “montaña lo suficientemente alta como para tirar de la galaxia”. El sitio es reconocido por los estudiosos de su valor para la investigación. Cuenta con 368 montañas parásito llamadas oreums (picos) a su alrededor.

El lugar presenta un ecosistema vertical, producto de las temperaturas que varían a lo largo de la ladera. Posee cilmas subtropical, templado, frío y alpino. Existen alrededor de 1.800 especies de plantas y poco más de 4.000 especies de animales, de los cuales 3.300 son insectos (por lo que un repelente ecológico es bastante útil).

Debido a la diversidad de su vegetación fue nombrado reserva de la biósfera por la UNESCO en 2002; Patrimonio Natural de la Humanidad en 2007 y designado por el gobierno coreano como el monumento natural número 182.

Explorando Hallasan

Llegar a la cima parecería largo y tortuoso, sin embargo, con los senderos construidos por el hombre, es necesario recorrer no más de diez kilómetros. Lo único que es importante considerar es el drástico cambio climático y llevar ropa abrigadora. Además, las corrientes del viento pueden llegar a ser violentas por lo que es mejor procurar ir acompañado y cuidar muy bien de los pequeños si se va en familia.

Existen cinco entradas para el parque nacional, cada una puede tener un horario distinto por lo que es recomendable verificar antes de planear la excursión.

Asimismo los horarios se adecúan a las estaciones del año por razones obvias. Existe también una hora límite para iniciar el descenso y evitar que algún montañista perdido permanezca en horarios que pueden ser riesgosos.

Senderos

El sendero Eorimok es el más frecuentado, si se elije este camino es interesante tomar la pista de Manse, una colina que pasa por el refugio Witsae-oreum y llega hasta el cruce del acantilado sur, donde se pueden observar los conos volcánicos del sur de Baengnokdam.

En este sendero también se pueden observar bosques de carpes (árboles de hojas rojas); campos de flores y colinas repletas de azaleas coreanas. Es posible beber agua de los manantiales Sajebi y Bang-ae-oreum. Muchos visitantes afirman poder apreciar a los corzos rojos.

El andador de Yeongsil ofrece una de las diez mejores vistas panorámicas de Jeju. Caminando por allí se puede observar la genciana coreana, árboles nativos y torres de piedra formadas por el  flujo de lava basáltica. En el valle de Yeongsil hay agua potable y se puede disfrutar del manantial de Witsae-oreum.

El sendero Seongpanak permite acceder a la cumbre de Hallasan. Al llegar al saraoreum (cráter volcánico) de observación, se goza de una vista impresionante del lago Sanjung y de la montaña. La mayor parte de la ruta es boscosa por lo que se puede disfrutar de la sombra de los árboles. La agrupación de oreums que se puede ver desde el camino, es un ejemplo de uno de los misterios de la isla. Dicha área también tiene el mayor bosque de abeto nativo de Corea, y aquí los visitantes pueden ver a pájaros carpinteros de espalda blanca, tejones y corzos.

Si se elige Gwaneumsa se pueden observar las cuevas Guringul, las estructuras de cuerda y otras formaciones geológicas de lava. También hay otras cosas únicas como el seokbinggo (piedra de hielo) que se utiliza en el verano para el almacenamiento de hielo; reliquias folclóricas como los hornos de carbón y el pico Wanggwanbong que se utilizaba para rituales de dioses de la montaña. En las cercanías del sendero habita el murciélago de alas de cobre, la mariposa sanguldduk. Entre la flora se encuentran los árboles siromi, enebros y arándanos.

El camino Donnaeko permite apreciar los cráteres volcánicos de Hallasan justo desde el acantilado sur. Debido a que se asciende verticalmente es posible apreciar la flora de distintos climas. Camelias, arces, carpes y bosques de abeto forman hermosos paisajes. Son abundantes las cuevas y domos de lava.

El sendero Eoseungsaengak es sólo de un kilómetro y medio. Es más bien una visita complementaria. En la cumbre todavía quedan algunos tochikas, que eran instalaciones militares utilizadas por los japoneses durante la ocupación de Corea.

Seokgulam es el sendero ideal para observar valles y colinas Los bosques de pinos combinados con un viento fresco son ideales para relajarse.

Sea cual sea el camino y la estación que se elijan para disfrutar de este lugar, el esparcimiento y el disfrute están garantizados.

 

HALLASAN: ONE SEASON, ONE SCENERY

By Montserrat Piñeiro

Photo courtesy from Jeju Tourism Organization

Translated by Lilian Florian

In spring, it makes us feel as if we were in a fairytale, surrounded by flowers and butterflies; in summer, the scenery lacks nothing compared to the Pyrenees; in fall, it looks like one of the most beautiful oil painting ever painted, while in winter, it looks like a perfect place to shoot a movie.

The lake, located at the center of the crater of what was a volcano centuries ago, changes its size and has different shapes depending on the season. At the end of a long hike, the prize could not be better: a view that has earned the place to be named one of the seven natural wonders of the modern world.

The mountain is so well-positioned among tourists that the infrastructure is swift and has been adapted to reduce the occurrence of accidents, to speed the visitor traffic, and to make the experience as pleasant as possible. There are paved trails, steps, and rest areas.

A phrase states the following: “Jeju island is Hallasan, and Hallasan is Jeju,” due to the important role that the mountain has in the place. Usually, Hallasan can be seen from any point of the island, even when its top is cover by clouds.

It is worth to know that Hallasan has also been described as a fortress of volcanic stone with an ocean view.

In detail

Jeju is considered God’s gift by the locals. Hallasan is undoubtedly one of the main reasons why this zone has been conceived like that.

Hallasan was an active volcano until around 25,000 years ago. It was a young volcanic mountain originated in the Cenozoic Era.

The lake in its crater is called Baengnokdam (백록담), which means “white deer lake.” There is a legend that attributes that name to men of another world who come down from heaven to play with white deer.

The mountain is home to Gwaneumsa, the oldest Buddhist temple in the island, which was built during the Goryeo dynasty. Like many other temples in Korea, Gwaneumsa was destroyed and rebuilt in the 20th century.

Hallasan is also called Yeongjusan, which means “mountain high enough to pull the galaxy.” The place is recognized by scholars for its research value. It has 368 parasitic mountains called oreums (cones) around it.

The place has a vertical ecosystem, a product of the changing temperatures along the slope. It has a sub-tropical, a temperate, a cold, and an alpine climate. There are around 1,800 plant species and a little more than 4,000 animal species, of which 3,300 are insect (thus, an ecological repellent is quite useful).

Due to its diverse vegetation, it was designated a UNESCO Biosphere Reserve in 2002; a UNESCO World Heritage Site in 2007, and the natural monument no. 182 by the government of Korea.

Exploring Hallasan

Arriving at the summit may seem long and difficult; however, with the man-made trails, one only needs to walk ten kilometers. The only thing important to consider is the drastic climate change, so one must bring clothes to keep oneself warm. Also, the wind currents can be very violent; thus, it is better to go with someone else and to take good care of children if travelling as a family.

There are five entrances to the national park. Each one may have a different opening hours, and thus, it is advisable to check them before planning an outing.

Likewise, the opening hours are adjusted to the seasons for obvious reasons. There is also a fixed time to start the descent to avoid that any mountaineer stays lost during risky hours.

Hiking Trails

Eorimok trail is the most visited trail. If you choose this way, it is interesting to take the trail to Manse Hill, which passes by the Witsae-oreum Shelter and ends at the south cliff junction, where Baengnokdam’s southern volcanic cones can be seen.

Hornbeams forests (tress of red leaves), flower-laden fields, and hills overflowing with Korean azaleas can be seen along this trail. One can drink water from the Sajebi and Bang-ae-oreum Springs. Many visitors claim that they can see roe deer.

Yeongsil trail offers one of the ten most beautiful scenic views of Jeju Island. While walking in this trail, one can see the Korean gentian, native trees, and stone towers formed by the balsatic lava flow. In Yeongsil valley, there is drinking water, and one can enjoy the Witsae-oreum Spring.

Seongpanak trail provides access to Hallasan’s Summit. When arriving at the saraoreum (volcanic crater) look-out point, one can enjoy a stunning view of Sanjung Lake and the mountain. Most of the trail is wooded, so visitors can enjoy walking under the shade of the trees. The grouping of oreums, which can be seen from the trail, is an example of one the mysteries of the island. This area also has the largest native Korean fir forest, and here visitors can see white-backed, badgers, and roe deer.

If one chooses the Gwaneumsa trail, one can see the Guringul Caves, rope structures, and other lava-created geological formations. Moreover, there are other unique things as the seokbinggo (stone ice storage), used in summer to store ice, folk relics such as charcoal furnaces and the Wanggwanbong Peak, which was used in rituals for the gods of the mountain. The copper-winged bat and the sanguldduk butterfly live nearby the trail. Among the flora, there are the siromi trees, the sargent junipers, and the bog blueberries.

Donnaeko trail allows visitors to appreciate Hallasan’s volcanic craters right from the south cliff junction. As one ascends vertically, one can appreciate flora of different climates. Camellias, maples, and fir forests make beautiful sceneries. There are abundant caves and lava domes.

Eoseungsaengak trail is only one and a half kilometer long. It is rather a short hike. At the summit, there are still some tochikas, military facilities used by Japanese during the occupation of Korea.

Seokgulam trail is the ideal trial to see valleys and hills. Pine forests combined with fresh wind are ideal to relax.

Regardless of the trail and the station one chooses to enjoy this place, the recreation and enjoyment are guaranteed.

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