Palacios de Cuba: complemento del folclor

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Palacios de Cuba“Este es uno de los pocos palacios con un toque caribeño pero irónicamente predomina el estilo mudéjar”.

Por Athina Han

No sólo el son y los mojitos inundan Cuba, el barroco y el neoclasisismo lo han hecho también desde hace varias décadas. Llegaron para quedarse y para formar parte de la Cuba española, pero también de la Cuba franco-italiana, lo que hace que algunas personas confundan fotos panorámicas de la capital con el Vaticano u otras ciudades de tipo florentino.

Salones de soberbio lujo con candiles magníficos y remates exquisitos nos transportan a lo más clásico de Europa y nos hacen olvidar que muy cerca están el malecón y las masitas de cerdo listas para degustar.

El Palacio de los Matrimonios

Ésta es una de las más grandes joyas de la ciudad. Costruido para alojar lo que fuere el Casino Español, se convirtió finalmente en el lugar en donde los habaneros se dan el sí. Qué mejor lugar para celebrar una boda que esta opulenta construcción.

Se trata de una verdadera joya arquitectónica de tres plantas con un amplio portal público, una logia, balcones corridos en el primer piso y asomos individuales en el segundo. En sus orígenes contaba con una gran biblioteca, oficinas, salas de armas, de tresillo y de deportes, barbería, cocina, salón de taquillas y duchas, salón de billares, dominó y cantina.

El salón dorado y el salón rojo, así como el área de las escaleras son las áreas favoritas de los visitantes.

El Palacio del Centro Asturiano

De estilo ecléctico, con particulares técnicas de construcción —en especial la estructura de acero, cubierta de piedras, tejas y losas de concreto—, como por los materiales del acabado: mármoles italianos, españoles y estadounidenses, carpintería de caoba cubana, vidrieras madrileñas, lámparas de bronce y cristal de Bohemia. El conjunto remata con un imponente vitral que decora la bóveda.

Desde que fue adaptado para utilizarlo como museo se pusieron en valor espacios representativos y significantivos del edificio y su arquitectura, otros se conviertieron en ámbitos arquitectónicos y museográficamente adecuados a la exhibición de importantes conjuntos de obras.

El Palacete de la Duquesa de Revilla Camargo

Pobrecilla de la Condesa María Luisa Gómez Mena, a quien le fuera arrebatada su residencia con el triunfo de la Revolución Cubana. No fue literalmente despojada, pero visto que tuvo que abandonar el país dejando todo atrás, ésta fue una pérdida invaluable para ella.

Por fortuna tanto lujo y riqueza es útil en nuestros días para compartir con los vistantes la historia de Cuba y permitirles la entrada al ahora Museo de Artes Decorativas.
Más de 33,000 obras de arte de gran valor son exhibidas en este palacete. Piezas de la época de Luís XV, Luís XVI y Napoleón III, con manufacturas francesas como las obras de Sèvres, o con manufactura inglesa como las obras de Derby, Chelsea, Worcester y Stafforshire.

Palacio de Valle en Cienfuegos

Este es uno de los pocos palacios con un toque caribeño pero irónicamente predomina el estilo mudéjar. En su edificación participaron artesanos franceses, italianos, árabes, y cubanos.

La planta central cuenta con un vestíbulo de estilo gótico-primitivo, un comedor de influencia mudéjar, una sala de música y juego estilo Luis XVI y otra de visitas con el artesonado en oro, estilo imperio. Las ocho habitaciones del piso superior son de corte veneciano. Tres torres rematan el conjunto. La primera tiene influencia gótico-románica y representa la fuerza. La segunda recuerda el Taj Mahal y simboliza el amor, mientras que la tercera es de estilo árabe y representa la religión.

Palacio del Centro Gallego

Actualmente es uno de los mayores teatros de ópera del mundo. Desde sus sillones rojos hasta sus lámparas de araña, todo se conserva intacto para hacernos viajar en el tiempo. Inaugurado como el Teatro Tacón, evolucionó como sede del Centro Gallego y regresó a sus orígenes para ser el Gran Teatro de la Habana.

Durante muchos años fue el más grande y lujoso edificio de Cuba, ostentando su estilo neobarroco.

En su fachada principal tiene cuatro grupos escultóricos de mármol blanco que representan alegorías de la beneficencia, la educación, la música y el teatro, obra de Giuseppe Moretti. Los elementos se colocaron de forma coordinada, los balcones, las ventanas y cornisas, la proporción de sus torres y la unidad de sus molduras logran un ritmo muy elegante.

La lista de palacios y palacetes cubanos es aún bastante larga: el Palacio de Aldama, el de los Capitanes Generales, el del Marqués de Aguas Claras, el del Comendador, el palacete de la Condesa de la Reunión, la mansion de la familia Bacardi…

Todos con una larga e intersante historia, detalles interesantes para descubrir y una mezcla de estilos.

Para rematar, una especie de palacio contemporáneo: el Capitolio y su sala de los pasos perdidos nos regalan una versión más reciente de ese esplendor palaciego del que goza la perla antillana.

 

cuba’s palaces: the complement of the folklore

“This is one of the few palaces with a Caribbean touch, yet ironically, the Mudejar style predominates.”

By Athina Han

Translated by Lilian Florian

Not only the son and the mojitos flood Cuba, but the Baroque and the Neoclassicism have also done so, leaving indelible marks. They came to stay and to be part of the Spanish Cuba and also of the Franco-Italian Cuba, which causes some people to mistake panoramic photos of the capital with the Vatican or other Florentine-like cities. Halls of magnificent luxury with spectacular oil lamps and a beautiful finishing take us back to the most classic part of Europe and make us forget that the Malecón and the pork chunks, ready to be tasted, are very near.

The Palacio de los Matrimonios

This is one of the greatest jewels of the city. Built to accommodate what was the Casino Español, it eventually became the place where the Habaneros pronounce “I do.” What a better place to celebrate a wedding than in this lavish construction! It is a real architectural jewel of three floors with a broad public entrance hall, a lodge, balconies in the first floor, and individual asomos in the second floor. Originally, it had a large library, offices, armory, a tresillo hall, a sports room, a barber shop, a kitchen, a room with lockers and showers, a hall for pool and dominoes, and a cantina. The golden hall and the red hall, as well as the stair hall, are the visitors’ favorite areas.

The Palace of the Asturian Center

Of an eclectic style with specific construction techniques—especially the iron structure, covered by stones, tiles, and concrete slabs—and the finishing materials: Italian, Spanish, and American marble, Cuban mahogany joinery, Madrid showcases, bronze lamps, and Bohemian crystal, the set is crowned with an imposing stained glass window that decorates the dome.

Since it was converted into a museum, representative and meaningful spaces of the building and its architecture were made use of; other spaces became architectonical areas and suitable in terms of museography for the exhibition of important sets of works.

The Palace of the Countess of Revilla Camargo

Poor Countess María Luisa Gómez Mena, from whom her home was taken with the victory of the Cuban Revolution. She was not literally deprived, but since she had to abandon the country, leaving everything behind; this was an invaluable loss for her. Fortunately, so much luxury and riches are useful these days to share with visitors about the history of Cuba and to allow them to enter to the now Museum of Decorative Arts.

More than 33,000 works of art of great value are exhibited in this palace. There are works of arts from the time of Louis XV, Louis XVI and Napoleon III, French manufactured works as the works of Sèvres, or British manufacture works as the works of Derby, Chelsea, Worcester, and Stafforshire.

The Palacio de Valle in Cienfuegos

This is one of the few palaces with a Caribbean touch, yet ironically, the Mudejar style predominates. French, Italian, Arab, and Cuban craftsmen were involved in its construction. The has a Gothic main hall, a dining room with Mudejar influence, a Louis XVI music and games hall, and an Empire-style visiting room with gold coffering. The eight rooms of the upper room are Venetian style. Three towers crown the complex. The first one has Gothic and Romanesque influence and represents strength. The second one reminds one of the Taj Mahal and means love, whereas the third one has Arab style and represents religion.

The Palace of the Galician Center

Currently, it is one of the largest opera theatres in the world. From its red armchairs to its chandeliers, everything remains intact to make us travel through time. Inaugurated as the Great Tacón Theatre, it was changed into the headquarters of the Galician Center and went back to its roots to be the Great Theatre of Habana. For many years, it was the biggest and most luxurious building in Cuba, showing off its Neo-baroque style.

Its facade has four sculptures of white marble that represent allegories of beneficence, education, music, and theatre, works of Giuseppe Moretti. The elements were placed in a coordinated way; the balconies, the windows, the cornices, the proportion of its towers, and the unity of its frames create a very elegant rhythm.

The list of the Cuban Palaces is still quite long: the Palace of Aldama, the one of the Captains General, of the Marquis de Aguas Claras, the Palacio del Comendador, the Palace of the Countess de la Reunión, the Bacardi Mansion, among many others. All of them with a long and interesting history, interesting details to discover, a mix of styles, and a reflection of the Pearl of the Antilles.

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