Península de Osa: El punto de mayor intensidad biológica de la tierra

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Península de Osa“El hecho de ser una maravilla de la naturaleza aislada le ha valido el ser el primer destino ecológico de Costa Rica”.

Por Montserrat Piñeiro

Fotografía por Octavio Ramos

Es conocida como la última frontera salvaje de Costa Rica. Notoria por ser una de las más bellas regiones del mundo, se mantiene virgen e insondable. En el mar, es casa de ballenas y delfines en libertad; en tierra, alberga pumas, jaguares, águilas arpías, a la guacamaya escarlata y a la extremadamente agresiva fer-de-lance, una voraz serpiente.

Ubicada en la costa pacífica sur del país, se caracteriza por su accidentada belleza natural y por el bosque tropical prístino. El hecho de ser una maravilla de la naturaleza aislada le ha valido el ser el primer destino ecológico de Costa Rica. Sin embargo, para garantizar la conservación de su estado natural, se mantiene de difícil acceso. Obstáculos como ríos desbordados y grandes árboles caídos son parte común de los paisajes en temporada de lluvias.

La zona se conforma sólo por parques y reservas naturales, con asentamientos humanos mínimos en un área donde los bosques lluviosos bordeados de playas blancas casi intactas siguen siendo los emperadores del terreno.

Encontramos varias caletas en su estado natural, cerca de las cuales se puede practicar buceo de superficie o de profundidad, durante el cual es posible la observación de delfines, cuevas subterráneas y una extensa variedad de seres marinos.

En este rincón de la provincia de Puntarenas habitan más de la mitad de las especies animales existentes en Costa Rica: se superan las 365 variedades de aves, las 140 especies de mamíferos (lo que representa 10% del total de especies del continente americano), más de 188 diferentes reptiles y casi 1000 insectos distintos; sin olvidar las más de 900 distintas variedades de árboles. La composición que se visualiza en esta parte de la tierra es de aguas completamente cristalinas, que se entremezclan con bosques verde esmeralda, algunas veces moteados con el vuelo de coloridas aves exóticas que cruzan el cielo.

El parque nacional Corcovado

Es el lugar turístico más importante de la Península de Osa. Además de ser uno de los bosques lluviosos que se encuentran a mayor altura, cuenta con la mayor extensión superficial de cualquier bosque tropical en toda Centroamérica, abarcando un área de 54.538 hectáreas en la parte terrestre y 2.400 en la parte marina.

Tapires, aves exóticas, monos, mariposas azules, cocodrilos, osos hormigueros gigantes, ranitas de vidrio y sapos venenosos conviven aquí, rodeados de cascadas y lagunas. En contraste con dicho paisaje, en la periferia se observan cangrejos ermitaños y pelícanos atrapando sus presas en el mar.

Se pueden contar al menos trece distintos tipos de zonas naturales en las proximidades, tales como el bosque pantanoso, el bosque de montaña, el bosque de pradera, el bosque aluvial de planicie, así como manglares y pantanos que hacen del Corcovado un sueño para los amantes de la naturaleza. Se estima que ningún lugar del mundo posee una extensión similar.

Las altas precipitaciones anuales dan lugar a una gran cantidad de cursos de agua como los ríos Sirena, Llorona, Molina, Madrigal; y zonas lacustres, lo que favorece el desarrollo de bosques con árboles de gran altura. En estos bosques podemos encontrar áboles como el nazareno, el ajo, el plomo, la ceiba y el pilón, en alternancia casi total con otros como el guayabón, el espavel y el cedro macho. Dichos árboles aparecen cubiertos de epífitas. Todo aquel interesado en apreciar los aromas y colores de la jungla, debe dar un paseo por este lugar.

Los científicos están aún reconociendo procesos biológicos nuevos y únicos que ocurren en el área de Corcovado.  Algunos biólogos descubrieron recientemente que Golfo Dulce, localizado al este, es un área de reproducción para las poblaciones de ballenas jorobadas provenientes tanto del Pacífico norte como del Pacífico sur.  Esta circunstancia es muy rara, y puede ser esencial para la preservación de la diversidad genética en estas especies.  Estas ballenas pasan a través de las aguas protegidas del Parque Nacional Corcovado e Isla del Caño.

En el contexto geológico, múltiples descubrimientos han tomado lugar: la fundación por debajo de Corcovado consiste en basaltos, de posiblemente entre 50 y 56 millones de años de antigüedad, sin embargo, han sido encontradas capas de sedimentos con 20 millones de años más de antigüedad.

Puerto Jiménez

Es la zona en donde se han instalado los hoteles, en donde se pueden encontrar tiendas, gasolineras y todo aquello a lo que la modernidad nos ha acostumbrado. Sin embargo, las señales de teléfonos celulares aún no han sido tan invasivas para alcanzar gran cobertura por lo que algunas veces se presentan fallas de comunicación, lo cual, desde una perspectiva optimista, nos ayuda a desconectarnos de nuestra agitada vida para incorporarnos en este paraíso.

Si se desea llegar a Península por vía aérea, Puerto Jiménez es la mejor opción, ya que cuenta con un pequeño aeropuerto que recibe dos vuelos diarios provenientes de San José.

Es importante conocer por qué es esta área la de mayor población en la Península de Osa: en la época moderna, los asentamientos iniciaron con la llegada de mineros que llegaron para extraer oro. Más tarde se aumentó la población debido a la actividad turística en la zona. Aun así, la cantidad de monos, iguanas y loras es superior a la de habitantes humanos del lugar, por lo que conserva, así, su esencia salvaje.

En este lugar se encuentran asentados guías, operadores turísticos y agencias de viajes, de modo que éste es el mejor punto de partida para iniciar excursiones al parque nacional o planear recorridos deportivos que incluyen bicicletas de montaña, escalada o kayak; y, por supuesto, como en cualquier punto del área, no puede faltar el buceo de profundidad y de superficie. Para las personas que buscan relajarse, desde este punto es posible observar una de las mejores puestas de sol de todo Costa Rica. Por la noche, es el mejor lugar para disfrutar de la vida nocturna al estilo citadino.

La Bahía de Drake o Agujitas

Este lugar debe su nombre al pirata Francis Drake, quien se cree arribó a sus costas en el siglo XVII y escondió aquí uno de sus tesoros. Los lugareños llaman comúnmente a este lugar sólo Drake o Agujitas. Es, como todos los puntos de la Península de Osa, un lugar de acceso intrincado y solo puede llegarse aquí con auto en la estación seca. En contraste, por agua, a través del mar y del río Sierpe, el transporte es continuo y es tal vez el mejor modo de alcanzar este punto. Cuenta también con una pequeña pista de aterrizaje, útil básicamente para avionetas.

Algunos hoteles ecológicos se han instalado aquí haciendo de este lugar un sitio en el que la población, unos mil habitantes en total, vive esencialmente del turismo con unas cuantas tiendas y un gran atractivo: el buceo.

Isla del Caño

Isla del Caño se ubica mar adentro aproximadamente 17 kilómetros al oeste de la costa del parque nacional Corcovado.  Aunque esas dos áreas protegidas están físicamente separadas, y tienen diferente categoría de manejo, ambas están bajo el mismo régimen de administración y comparten relaciones y características naturales.

Está a solo 10 millas de Bahía Drake, pero es completamente un mundo aparte del continente. Los aborígenes solían utilizarla como cementerio, pero aún es muy poco lo que se conoce acerca de los artefactos precolombinos encontrados en la isla. Sus arrecifes de coral han hecho que este lugar sea nombrado uno de los mejores del mundo para bucear pues cuenta con muros de hasta 80 pies. El pilote llamado “la caída del diablo”, por ejemplo, nace a 12 metros y desciende hasta una profundidad de 76 metros. Si tomamos en cuenta que la visibilidad se pierde por completo debajo del metro y medio, podemos darnos una idea de cuán profundo es.

Otros puntos turísticos de la región

En la Península de Osa hay una gran variedad de puntos turísticos para satisfacer las demandas de cualquier visitante: San Josecito y Carate son sólo algunos de ellos. Cada uno tiene su encanto, por lo que darse el tiempo para visitarlos al menos brevemente vale la pena.

Carate, por ejemplo, se distingue por ser el punto para observar las tortugas marinas del Pacífico Ridley, las tortugas espalda de cuero, las tortugas verdea y las tortugas marinas Hawksbill que vienen a estar en tierra, anidan y ponen su huevos en la playa. También es posible avistar en los árboles a la ardilla mico. Este lugar se caracteriza por estar aún hermosamente aislado de los otros lugares de Península de Osa, por lo cual llegan hasta él menos número de turistas.

San Josecito es ideal para acampar en la playa bajo las estrellas, perfecto para los amantes de la paz y la privacidad, ya que los hoteles son escasos. Además, ofrece maravillosas vistas de otras áreas de Osa.

Vistas todas las maravillas que ofrece este rincón de América, escasamente explorado por tantos aventureros, la invitación para realizar una visita está de más, la fuerza de atracción que ejerce la descripción de este lugar es suficiente para dedicarle algunos días de nuestra vida y regocijar nuestros sentidos.

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