Tikal: la mezcla perfecta entre selva y arqueología

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Tikal“A esta área selvática en donde se ubica Tikal se le conoce como el tercer pulmón del mundo, tal es su densidad y riqueza”.

Por Montserrat Piñeiro

Fotografía por Ryan Weiss

La hora más conveniente para llegar a Tikal son las seis de la mañana o  antes si es posible (el parque abre a las 6 en punto). A cada paso que se avanza podemos escuchar el despertar de la selva, una gran cantidad de aves que se comunican entre sí y que al parecer agradecen con regocijo el empezar un nuevo día. Imaginamos como serían aquellos tiempos en los que el quetzal cruzaba el cielo semejando un dibujo esmeralda con el azul como fondo.

Levantamos la vista y podemos ver a los monos saltar de rama en rama mientras emiten sonidos, tal vez de enojo, tal vez de júbilo. Por momentos incluso parece que bajarán a saludarnos, pero la desconfianza que los humanos les provocan no es en vano.

Hay unos animalillos que vaya que son sociables y hasta pecan de confiados: los pizotes. Ellos comen junto a  la zona de paso de los visitantes y no se inmutan si alguien los observa, incluso si alguien intenta acercarse tampoco muestran gran preocupación.

Tal vez es ésta la mejor característica de Tikal, su emplazamiento, esa sinergia entre naturaleza y arquitectura de la que gozan pocos conjuntos arqueológicos. Aquí la vegetación es muy densa y los edificios apenas se adivinan, hay una verdadera comunión con el entorno.

La mejor forma de comenzar la visita es subir por las escaleras de madera de estilo bastante rústico hasta alcanzar una de las pirámides que parece tocar el firmamento. Una vez que llegamos a la cumbre del edificio IV o V (que son los más altos),  comprendemos lo que sucedió en la famosa torre de Babel, escuchamos tantos idiomas: inglés, francés, ruso, chino, italiano, español, alemán y algunos otros que no podemos distinguir con claridad. Si pudiésemos grabar el sonido del murmullo de todas esas lenguas con el canto de los pájaros de fondo, lograríamos una cinta interesante.

Pero ahora fijamos nuestra vista en el paisaje del frente: la bruma matutina aún no empieza a disiparse debido a la humedad reinante, densas nubes grises coronan las copas de los árboles y las crestas de otras pirámides sólo asoman un poco. Es una visión romántica y mágica, y en realidad es prácticamente el único sitio arqueológico mesoamericano que ofrece esta vista. Es posible permanecer un largo tiempo observando como la luz solar empieza a coronar el firmamento a la vez que las nubes abren un poco y el color esmeralda se vuelve dominante.

 Aciertos

A esta área selvática en donde se ubica Tikal se le conoce como el tercer pulmón del mundo, tal es su densidad y riqueza. Lo único curioso es que no hay fuentes de agua potable cercanas, por lo que los antiguos habitantes se vieron en la necesidad de construir embalses para recolectar el agua de lluvia y sobrevivir con la misma. Algo poco visto en otros asentamientos.

Estelas, glifos, calzadas, dinteles, edificios, tumbas y entierros forman parte de este parque nacional (y zona histórica)  que tiene aproximadamente 576 kilómetros cuadrados y que es considerado el sitio arqueológico excavado más grande del continente.

Ciertamente el gobierno guatemalteco tuvo un gran acierto tanto en el tema natural como en el histórico, no se permite la caza de animales bajo ningún concepto, está prohibida la tala de árboles; al circular por los caminos es necesario ir despacio para no atropellar a ningún habitante del sitio (fauna), etcétera; lo que logra un conjunto muy interesante de ser visitado y que garantiza a los turistas una experiencia memorable. Aquí no existen los caminos secos y terrosos o la deforestación como en tantos otros lugares arqueológicos, la selva se cierne sobre el caminante, lo cubre del sol,  preserva la humedad y enriquece el sendero con perfumes naturales. Realmente hay que agradecer a quien vela por el buen estado del lugar.

De visita

Se precisan casi 8 horas para recorrer el lugar de forma completa y detenida, considerando subidas, bajadas, descansos, caminatas, tentempiés y contemplaciones.

Las acrópolis central,  norte y sur, la plaza de los siete templos (con una inusual triple pista de juego de pelota), los conjuntos G, H y R son los mejores puntos para visitar.

Existen dos hoteles dentro del área protegida que ofrecen la opción de acampar para poder disfrutar de la naturaleza. Quedarse en alguno de estos centros de alojamiento es altamente recomendable para vivir la experiencia completa, particularmente la opción de dormir en una tienda de campaña nos permite despertar con melodías que ni el mejor compositor ha podido crear: la voz de las aves.

 

Tikal: the perfect mix of jungle and archeology

“Such is its density and richness that this jungle area where Tikal is located is known as the third lung of the world”. 

By Montserrat Piñeiro

Photograph by Ryan Weiss

Translated by Lilian Florian

The best time to come to Tikal is at 6 AM or before, if it is possible (the park opens at 6 o’clock). With each step, we can hear the awakening of the forest, a great number of birds that communicate with each other and that apparently give thanks with joy for the beginning of a new day. We can imagine how those days would be when the quetzal would cross the sky like an emerald drawing on a blue background.

 We lift our eyes and see monkeys jumping from branch to branch while they make sounds, maybe of anger, maybe of joy. From time to time, it even seems that they will come down to greet us, but the mistrust towards humans is not in vain.

There are some animals that are social and even overconfident: the pizotes. They eat beside the visitors’ area and do not flinch if someone observes them. They are not very concerned even if someone tries to approach them.

Maybe the best characteristic of Tikal is its location, that synergy between nature and architecture that very few archeological sites enjoy. Here, vegetation is very dense, and the buildings are barely perceptible. There is a true unity with the surroundings.

The best way to start the tour is going up the rustic wooden stairs until we reach one of the pyramids that seem to touch the sky. Once we arrive to the top of the Temple IV or V (which are the highest ones), we can understand what happened in the famous tower of Babel; we hear so many languages: English, French, Russian, Chinese, Italian, Spanish, German, and some others that we cannot clearly distinguish. If we could record the whisper of all those languages with that of the birds chirping in the background, we would made an interesting recording.

Yet now, we look at the view before us: the morning mist has not yet started to clear due to the prevailing humidity, thick gray clouds crown the tops of the trees and the peaks of the other pyramids stick out only a bit. It is a romantic and magical vision, and in fact, this is practically the only Mesoamerican archeological site that offers this view. It is possible to stay for a long time observing how the sunlight begins to crown the sky while the clouds open a little and the emerald color becomes dominant.

 Successes

Such is its density and richness that this jungle area where Tikal is located is known as the third lung of the world. The only strange thing is that there are no springs of water nearby, and thus, the former inhabitants had to build reservoirs to collect rainwater and to survive on it, something rarely seen in other settlements.

Stele, glyphs, roads, lintels, buildings, tombs, and burials are part of this national park (and historical zone) that has approximately 576 square kilometers and that is considered the greatest excavated archeological site in the continent.

The government of Guatemala had certainly a great success both in the natural subject as in the historical one, making it a very interesting ensemble to be visited and guaranteeing tourists an unforgettable experience. Hunting is by no means allowed; logging is prohibited; when traveling on the roads, one must slow down to not run over any inhabitant of the area (fauna); etcetera. Here, there are no dry and muddy roads or deforestation like in so many other archeological sites. The jungle hangs over the passers-by, protects them from the sun, preserves the humidity, and enriches the road with natural perfumes. One must really be grateful for those who oversee the well-being of the place.

Visiting

Almost 8 hours are needed to visit the place in a complete and detailed way, considering the ascents, the descents, the breaks, the walks, the snacks, and the observations.

The Central, the North, and the South Acropolis, the plaza of the seven temples (with an unusual triple court for the ballgame), and complexes G, H, and R are the best spots to visit.

There are two hotels inside this protected area that offer the option to camp in order to enjoy nature. Lodging in one of these hotels is highly advisable for having a complete experience. In particular, the option of sleeping in a tent allows us to wake up with melodies that even the best composer has not been able to create: the chirping of the birds.

Montserrat Piñeiro Guerrero

Poseedora de nacionalidades mexicana y española, y plenamente identificada con ambas culturas. Licenciada en Gastronomía por la Universidad del Claustro de Sor Juana, fue acreedora de una beca para cursar una especialización en Gestión y marketing hoteleros en el Liceo Hotelero de Monte-Carlo. Realizó una maestría en la Universidad de ciencias sociales en la facultad de Ciencias Políticas en Toulouse, Francia y regresó a México para colaborar en revistas como Protocolo, Catadores, Suite01, Mujer ejecutiva, A pie y Clubest. Su pasión por escribir la combinó con su profesión de gastrónoma, participando en proyectos en los que arte, gastronomía, economía y administración se conjugaban, experiencias que la trajeron por motivos laborales a Corea donde conoció a su esposo. A mediano plazo su sueño es ser directora de uno de los Global Village Center.

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