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“Este día no será el último”, un viaje contra el cáncer.

Ilustración

Por Adrián Tomás Samit // Traducción preguntas: Jinwoo Cheon

“Este día no será el último” se ha convertido en un pequeño best-seller que narra un viaje alrededor del mundo para que Jinhee descanse de su enfermedad y del dolor de un largo tratamiento que no puede curar por completo su cancer. Con ella viaja Dosun, su pareja, y el viaje se convierte en una experiencia donde el amor , el conocimiento de cada uno y la superación personal son una guía. El libro está en coreano, por lo que muchos lectores hispanos no pueden acceder directamente a su contenido, pero su historia es muy interesante y puede ayudar a mucha gente. Por ello nos hemos reunido con Jeong Dosun y Park Jinhee .

El libro comienza con un capítulo titulado “Nuestra historia”. ¿Cuál es el comienzo de la historia de vuestro viaje?

La enfermedad apareció en el cuerpo de Jinhee exactamente 2 meses después de la boda, Fue como un rayo caído del cielo, tuvimos que acudir repentinamente al hospital. Dentro de la espina dorsal le descubrieron un tumor de 7 cm. Canceroso . Además, nos dijeron que desde la operación, el tratamiento que recibiría sería demasiado arriesgado por el gran tamaño del tumor. También nos dijeron que suele provocar infertilidad y que alguna parte del cuerpo podría estar presa de las parálisis. En fin, no teníamos otra opción que desear que la enfermedad se fuera de manera natural. Jinhee perdió toda esperanza. Todos los días, se encontraba dentro de la habitación constantemente deprimida. El cuerpo, naturalmente, desde el corazón (psicológicamente) pareció ponerse enfermó. Yo no podía más que mirar y velar por ella en silencio. Por lo que decidimos tomar una decisión. “Cada día, decidimos vivirlo con deseo más que con el dolor y la inquietud de esta profunda amenaza de muerte. Lo primero, probemos a hacer realidad nuestros sueños ”.

El 2 de febrero de 2014 dejé el trabajo en mi empresa y con el dinero que fuimos ahorrando y dando la espalda al dinero de la pensión, comenzamos nuestros sueño de dar la vuelta al mundo . Teníamos la preocupación de si el cuerpo de Jinhee aguantaría, pero una nueva vida de experiencias le hacía latir el corazón y aumentar su esperanza.

¿Qué países visitasteis? ¿Por qué esos países?

El comienzo del viaje se dio en Tailandia. Tailandia es lo más parecido al paraíso para los viajeros. Un aspecto es el bajo precio de las cosas y lo deliciosa que es la comida, además de la magnífica naturaleza que hay. Es bueno que los viajeros de cada país del mundo reúnan informan así para compartirla. Además, dentro de Tailandia hay un pueblo que es realmente adorable: “ Pai ”. Para Jinhee, que repetidamente quería hacer este viaje, fue un sueño el venir aquí y conocer a sus adorables habitantes. Así, este sueño se hizo realidad. Hicimos el viaje a Tailandia y después viajamos por Laos, México, Guatemala, Cuba, Canadá e Indonesia . Una ruta muy extraña ¿no? Del sudeste de Asia a Sudamérica, luego al norte de América y vuelta al sudeste asiático. Más que planear el viaje preferíamos quedar con gente y más gente, que al mismo tiempo nos influenciaba para seguir el viaje y planear la ruta, lo que terminó haciendo de éste un viaje un poco irónico.

De todos esos países ¿cuáles os han impresionado más? ¿Por qué?

Guatemala . Especialmente el que es tercer lago más grande del mundo: el Atitlan; y el pueblo de San Pedro, donde el Che Guevara estuvo un tiempo, y dijo: “Detengamos la revolución, quiero quedarme aquí”. Es un pueblo realmente bonito y tranquilo. Este pueblo recibe pocos beneficios, pero realmente apreciamos la armonía y la vida de sus habitantes. Ha sido una gran fuente de inspiración.

¿Cuál es el mejor recuerdo que guardáis de vuestro viaje?

El presupuesto del viaje casi se acabó aproximadamente a los 5 meses. Mientras cruzábamos Latinoamérica, gastamos mucho más de lo que pensábamos. Pensar volver a casa nos ponía muy tristes, así que decidimos ganar dinero para los gastos y seguir el viaje . Así, al ir a Canadá trabajamos durante un mes y medio en una granja. Dormíamos en un camping y nos despertamos todos los días a las cuatro de la madrugada para trabajar duramente recogiendo cerezas. Fue muy duro pero es algo que voy a recordar toda la vida.

¿Y cuáles fueron los momentos más difíciles?

Desde la mitad del viaje el cuerpo de Jinhee no se encontraba nada bien. Yo estaba muy preocupado y sugerí volver a Corea, pero Jinhee me dijo que por supuesto que no podía volver. “ No sabemos si este viaje será el último ”, me dijo. Después de esas palabras yo no iba a decir más de regresar. Respeté la elección de Jinhee. Decidí cargar con su equipaje en su lugar, Jinhee hacia todo su esfuerzo en no caer enferma. Estos momentos me parece que fueron los más duros. El equipaje era pesado y no sabíamos hablar en español, y los momentos de dolor de Jinhee… no puedo describirlos. No quería ver con tanto dolor a Jinhee , eso fue muy duro.

¿Qué supuso esta experiencia para vosotros, individualmente y cómo pareja?

Fue un viaje que nos dejó muy cansados pero del que recibimos muchas cosas . La gente que conocimos por el camino en seguida se convirtieron en nuestros maestros. De forma diferente los uno de los otros, con diferentes pensamientos y personas que viven vidas diferentes, y conocer, ver el mundo abrió mucho nuestros ojos . Además, también fue una etapa que nos dio mucha esperanza. Aún estando enferma, gracias a no renunciar a la esperanza, hicimos todas las cosas que preparamos durante tanto tiempo. Teníamos “esperanza” . El viaje fue un programa de curación.

¿Cómo evolucionó la enfermedad de Jinhee?

Durante dos años, con regularidad, Jinhee se hacia resonancias magnéticas (MRI) al tiempo que se le observaba. Por suerte, el cáncer no se volvió a reproducir ni se produjo una metástasis. Todavía había un tumor en los huesos, pero si éste se hacía grande solo podíamos hacer una arriesgada operación. Pero siguió igual, sin hacerse grande. De esta manera, si se mantenía así, parecía que no teníamos que preocuparnos. La enfermedad no volvió fuertemente, pero Jinhee todavía se sentía con dolor . No sabíamos si la gran masa de cáncer estuvo viviendo por mucho tiempo en su cuerpo, por lo que los músculos sufrieron mucho. El tratamiento médico es constante y hacer deporte necesario, pero Jinhee todavía no puede practicar bien deporte. Pero, poco a poco, se recupera y pronto recibirá un tratamiento.

¿Qué sentisteis al volver a Corea? ¿Cómo empezasteis de nuevo?

Viajar alrededor del mundo y conocer a tanta gente, supuso algo realmente curioso. También, además, nos dejamos de normas y reglas, es decir, aprender a vivir bien con uno mismo , fue algo que nos hizo sentirnos de verdad muy contentos. Al regresar a Heonde, en Seúl, el barrio estaba diferente, al menos para nosotros, diferentes al materialismo que lo domina y lo ocupada que está la gente y la competencia con la que se vive . De ninguna manera nos pareció que podríamos adaptarnos a esa velocidad y esa centralidad. Y esto nos llevó hasta el campo. Por supuesto, aquí la ciudad tampoco tiene grandes diferencias, pero es más libre. Además está la naturaleza. Se vive con el cuidado y la amabilidad de la gente. Un ejemplo es que en el campo no hay mendigos. De alguna manera se vive como parientes. A nosotros nos gusta esto en las zonas rurales.

¿Por qué decidisteis escribir este libro y cómo fue el proceso?

En el viaje, subíamos a las redes sociales con frecuencia crónicas, notas, fotos… Cuanto más tiempo pasaba la gente que recibía consuelo y apoyo con nuestra historia nos comentaba , y eso nos motivaba a seguir. No habríamos tenido la esperanza ni el coraje de hacer ni publicar este libro si no hubiera sido por petición de la gente, que cada vez era un poco más y más. Aceptamos felizmente hacerlo. Recibimos de muchos de ellos la sugerencia de querer escuchar nuestra vida a través del viaje. También, aprendimos mucho y nos dimos cuenta de nuestra experiencia gracias a preparar este libro.

¿El libro os ha liberado de alguna manera? ¿Qué sentís después de haberlo publicado?

No podemos mantener el recuerdo de las personas por siempre, por lo que si pasa mucho el tiempo, también los recuerdos caen en el olvido. Pensamos que volver a adentrarnos en nuestros recuerdos, y en los momentos felices que se mantienen intactos, nos hizo muy felices. También, hemos llevado al libro los recuerdos importantes que queríamos transmitir a otras personas. A muchas les ha emocionado y dado momentos de consuelo , por lo que nos sentimos muy bien. Hemos recibido mensaje de agradecimiento de muchas personas que han leído el libro. ¡Hemos hecho muchos amigos de esta manera! Nos han dicho cosas, que han descubierto que ¡en todo el mundo hay mucha gente agradable y cálida! Por una vez más, hemos podido sentir que un libro es un medio sorpréndete para hacer que gente que no se ha llegado a ver ni conocer comparta las mismas experiencias .

El libro está teniendo bastante éxito. ¿Tenéis pensado algún nuevo proyecto?

Si se da la oportunidad, queremos escribir otro libro. No hemos pensado el tema, pero, más adelante también querríamos escribir sobre la experiencias parecidas de otras personas , y cuyo contenido pueda hacer sonreír y ayudarse mutuamente (al escritor y a los lectores). Nos parecería bonito escribir un libro que hablara sobre la fuerza (confianza) del reconocimiento (personal), que es formidable. Para hacerlo así parece que primero tendremos que hablar con mucha gente, estudiar formas diversas de vida y comprender sinceramente tanto las historias alegres como las tristes. Queremos hacer un libro que se publique y que comunique, que se lea y quede marcado en el corazón de los lectores . Queremos que un libro así sea nuestro próximo proyecto.

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Adrián Tomás Samit

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