Minhwa, un reflejo de los sueños del pueblo
Por Antique Alive
Fotografía por Katrina Caudle
Traducido por Lilian Florian
Como una forma de arte tradicional coreano extraordinario y no convencional, minhwa ilustra la libertad de expresión del pueblo y revela sus más íntimos pensamientos y sueños.
La pintura popular coreana–las obras de arte del pueblo ( minhwa ) –de aves y flores a tigres, dragones y los diez símbolos de la longevidad.
El tigre más absurdo del mundo
Corea fue una vez “la tierra de los tigres”. Si bien hoy en día los tigres se han extinguido casi por completo, Corea tuvo en otro tiempo tantos tigres que podían ser encontrados en casi cada una de las numerosas montañas del país. Los tigres, los cuales solían visitar las aldeas para comerse el ganado e incluso lastimar a la gente, eran considerados más que animales por los antiguos coreanos. Eran tanto temidos como respetados, siendo conocido como “príncipes de las montañas”. El tigre es el tema ilustrado con mayor frecuencia en la pintura popular coreana (llamada “ minhwa ” en coreano). Pero en el minhwa , el temible y sagrado tigre es representado como una criatura absurda—pintado con pinceladas sueltas y graciosas hasta el punto de ser impactantes. Esto no se debe de ninguna forma porque el minhwa estuviera mal hecho. La forma libre y revolucionaria de describir al tigre queda muy clara al compararla con el enfoque más tradicional usado por Hong Do Kim, uno de los más grandes artistas de la dinastía Joseon, con su pintura “El tigre debajo del pino”. Es en esta libertad de expresión y manera increíblemente atípica de pintar que podemos ver como el minhwa ilustraba eficazmente los sueños y anhelos del pueblo. Las representaciones humorísticas del minhwa ayudaban a la gente a vencer el miedo a los tigres al dar a estos seres sagrados una apariencia y actitud más amistosa.
La esperanza del pueblo expresada en un anticonformismo despreocupado
En esencia, el minhwa es un género de arte creado por el pueblo. Es el resultado natural del tan anhelado deseo de la gente de vivir vidas saludables y prósperas y de embellecer su alrededor. Cubriendo varios temas y formas de expresión, el minhwa fue creado a través de un fuerte apego a los símbolos y eventos de la vida diaria de los coreanos. Por eso, las pinturas despliegan fuertemente una psiquis coreana en términos tanto de su contenido como de su filosofía. Aunque el minhwa carece de la elegancia y refinada belleza de las pinturas tradicionales coreanas del sistema artístico de la época, su estilo cómico y sencillo, su diseño no convencional y sus colores brillantes son, no obstante, características importantes de la estética coreana.
Aunque el minhwa se dibuja de forma tosca, sus líneas pronunciadas; sus colores vivos; sus diseños llamativos e inusuales; su ingenio, humor y espíritu optimista; sus representaciones de amor y exageración y su burla de la formalidad; y su técnica libre expresada en la disposición de las flores, insectos y animales—todo eso se une para crear la filosofía de esta forma de arte y la fuerza vital de los coreanos.
El minhwa está vivo
El minhwa , el cual ocupo un lugar importante en la vida diaria de la plebe, solo puede ser encontrado en museos y manualidades tradicionales. Ya nadie cuelga pinturas de tigres o de los diez símbolos de la longevidad en sus hogares. ¿Acaso esto significa que el minhwa ha desaparecido por completo? En absoluto. El minhwa ha renacido en una era moderna en imágenes que decoran las paredes de aceras en vecindarios viejos, calcomanías para carros, estuches para teléfonos móviles y materiales escolares. Su esencia puede ser encontrada en playeras decoradas con personajes animados populares. Por definición, el minhwa es el arte del pueblo. Mientras exista la gente, el minhwa también existirá en una forma que refleje los cambios de las circunstancias, valores y cultura de una época determinada.
- Tolerancia cultural en Corea
- Clase para hacer café filtrado a mano
- Clase para hacer plastilina coreana de arroz
- Noticias de Seongbuk-gu
- Entendiendo la cultura del mundo
- En sus marcas, listos, fuera… ¡A la India!


