Eurowon detrás de las redes: un diálogo con Felipe Otero

Por Adrián Tomás Samit

Todos los que vivimos en Corea o estamos interesados en su cultura, conocemos el blog Eurowon. Desde hace 6 años, con más de 1000 entradas y 100 videos, además de intervenciones en diferentes medios de comunicación, Eurowon nos acerca Corea a todos los hispanohablantes del mundo compartiendo sus experiencias. Desde cómo hacer kimchi hasta el procedimiento legal para casarse con una coreana/o, pasando por el descubrimiento de ciudades, hábitos y curiosidades del país. Además, cada semana recoge las noticias más importantes para mantenernos al día de la verdadera situación de Corea. El creador de este popular blog se llama Felipe, es gallego y tiene muy buen humor. Tanto que nos ha dejado entrevistarle, para que todos aquellos que le seguimos le conozcamos un poco más, y los que no, le descubran a él y a Eurowon.

Ya han pasado muchos años desde la creación de Eurowon. Echando la vista atrás, ¿Cómo recuerdas aquellos días?

Cuando creé Eurowon apenas le dedicaba tiempo. Un día a la semana, en un rato de aburrimiento escribía algo que se me pasara por la cabeza, le daba a publicar y me olvidaba del blog durante días. Lo cierto es que en aquella época apenas pasaba tiempo en internet, y ni siquiera tenía cuenta en las redes sociales. Esto ha cambiado mucho y ahora no hay red social que no pruebe, aparte de dedicarle más tiempo al blog. Para mí se ha convertido en una de mis aficiones principales, por lo que no lo considero una carga. Al mismo tiempo, la inercia creada durante todo este tiempo me ayuda a mantenerlo en marcha también en los días en los que me apetece menos sentarme delante del portátil.

Eurowon es un nombre que tiene gancho. ¿Cómo se te ocurrió el nombre? 

Buscaba un nombre consistente en una sola palabra, preferiblemente corta y de fonética sencilla, y que incluyera algo de mi origen y del de mi esposa. Hice una tormenta de ideas, escogí los nombres que me parecieron más apropiados, busqué en Google cuáles estaban libres y terminé decantándome por Eurowon. Desde entonces, nunca se me ha pasado por la cabeza cambiarlo.

El tiempo no solo ha pasado para el blog. En estos años te has logrado asentar en Corea y has formado una familia con dos niñas. Hablemos un poco de esto. En primer lugar ¿pensabas acabar viviendo en Corea? 

Nunca imaginé que terminaría viviendo en Asia. Pasé mi infancia y adolescencia en un pueblo gallego, y mi vida estaba orientada a conseguir un empleo no muy lejano y continuar viviendo en la zona. Sin embargo, también tenía interés por pasar una temporada lejos de casa, por lo que cuando me ofrecieron irme a trabajar a Irlanda durante unos años acepté sin dudarlo. Esa decisión marcó mi vida más que ninguna otra. Allí conocí a mi esposa, pero antes de casarme no tenía ningún interés en Corea, ni en Asia. Nuestro plan era vivir en España, pero a la hora de tener nuestra primera niña ella quiso dar a luz en Corea, y yo no quise separarme de ella durante varios meses, por lo que pedí una excedencia en mi trabajo para vivir en Corea uno o dos años. Una vez en Seúl me sentí bien y decidimos alargar la estancia de forma indefinida. No me atrevo a decir cuántos años más continuaré por Corea, pero de momento no hay planes para cambiar nuestro país de residencia.

Estudiaste Ingeniería Técnica Industrial. Por ahora trabajas como traductor de inglés en una importante agencia de noticias. ¿Cómo te planteaste el tener que buscar trabajo en Corea?

A la hora de venir a Corea hice una cierta investigación para conocer cuáles serían mis posibilidades profesionales. Así, supe que hasta más o menos el año 2005 era relativamente sencillo conseguir un empleo decente. Los ingenieros y titulados técnicos entraban con facilidad en las grandes empresas y las personas con un perfil no técnico podían dar clases de español con unas buenas condiciones. Sin embargo, desde entonces el mercado laboral ha empeorado mucho, tanto para los extranjeros como para los propios coreanos. Ahora hay más personas buscando empleo como profesores de español que posiciones en academias, por lo que los salarios y condiciones han empeorado.

En mi sector me encontré atrapado entre dos muros. Las empresas grandes prefieren contratar a recién titulados, preferiblemente que hayan pasado por una universidad coreana; pero yo hace años que terminé mi carrera y no encajo ahí. Las oportunidades para personas con experiencia previa suelen darse en empresas más pequeñas, con condiciones peores, y que exigen un nivel alto de coreano. Empecé como traductor de casualidad, y continúo traduciendo porque no encontré un empleo como ingeniero que mejore las condiciones que tengo como traductor, así de simple. De cara al futuro no sé a qué me dedicaré. Por una parte me gustaría retomar mi profesión, pero por otra tengo claro que la prioridad es mantener a mi familia, aunque ello implique un trabajo menos satisfactorio. También tengo en mente varios proyectos para lanzarme por mi cuenta, pero aún no se han dado las condiciones para ello.

En Corea hay mucha presión familiar lograr un buen trabajo. Y, como has comentado, hoy ya no es tan fácil encontrar empleo. ¿Cómo fueron para ti esos primeros meses de integración y asentamiento?

Llegué a Corea con un año de matrimonio y un embarazo en curso, por lo que no tuve ninguna presión por casarme ni tener niños. En cuanto al empleo, tuve suerte porque conseguí uno antes de lo que pensaba. Mi plan era pasar un año estudiando coreano, mientras vivíamos con los ahorros de varios años de mucho trabajo y pocos gastos, y después decidir si regresar a España o alargar la aventura por Corea. Sin embargo, cuando llevaba un semestre de estudio me surgió una oportunidad para empezar a trabajar a tiempo parcial con la promesa de pasar a tiempo completo seis meses después al terminar de estudiar. Decidí aprovechar esa oportunidad. Un par de años después cambié de empleo. Insisto en que tuve suerte, porque en estos años he visto a varias personas tener que regresar a sus países por no haber sido capaces de encontrar trabajo. La presión en ese sentido puede ser fuerte, pero en mi caso de momento he tenido la fortuna de evitarla.

También hay mucha presión para contraer matrimonio muy rápido. Esto se debe a la importancia de mantener las apariencias, que es algo que choca mucho cuando uno llega al país. ¿Cómo ves este asunto y qué diferencias culturales son las que más te han llamado la atención?

Es cierto que muchas veces las chicas cuando ven que se acerca la treintena entran en una carrera por buscar marido y casarse lo antes posible, porque a partir de los 35 años ya se consideran solteronas sin remedio. Los hombres tienen un poco más de margen, pero también notan mucho la presión de la familia. Lo que más me sorprende es que siga habiendo muchas parejas concertadas, ya sea por los padres o por amigos comunes. Muchos coreanos son incapaces de encontrar pareja por sí mismos, ya sea por falta de tiempo o de interés. El lado negativo de esto es que muchas parejas se casan pocos meses después de ser presentados, sin conocerse lo suficiente, y esto causa muchos matrimonios infelices.

La gran importancia que se da a mantener las apariencias es otro aspecto que causa sorpresa. Mucha gente vive cegada en una carrera por conseguir un empleo mejor que el primo, vivir en un apartamento mejor que el hermano, tener un coche más caro que el compañero de trabajo y comprar un televisor más grande que el vecino. Algunas personas son incapaces de alcanzar la felicidad, porque siempre están pensando que hay un pariente con más dinero, un amigo con un coche mejor y un vecino cuyos hijos van a una academia más famosa. La cirugía estética en casos en que no es necesaria y la compra de complementos de moda lujosos a crédito son dos caras muy comunes de este fenómeno. Es una dinámica triste porque impide disfrutar del momento.

Pero como todos los países, Corea tiene este lado oscuro, pero también tiene su lado bueno. En el blog nos has hablado de muchos lugares y has recomendado muchas comidas diferentes. ¿Qué es lo que más has disfrutado y nos recomendarías? 

Los lugares a visitar dependen mucho del tiempo que se vaya a pasar en Corea. La mayoría de turistas vienen por una semana o diez días, y eso les impide salirse del circuito típico de Seúl, Busan y Gyeongju. Para los que residimos en el país hay muchos otros lugares de interés. A mí, personalmente, me gustaron mucho la isla Jeju, Namhae en la costa sur y Sokcho en la costa nordeste. También hay muchos templos budistas que merece la pena visitar, no solo por el templo en sí, también por el entorno, como Haeinsa, Seonamsa, Haedong Yonggungsa o Buseoksa.

En cuanto a la comida, uno de mis platos favoritos es el biji jjigae, un guiso elaborado con los restos de hacer tofu. Es curioso que en España el tofu no me gustaba nada, pero desde que vivo en Corea me gusta cada vez más. De la gastronomía coreana me gusta casi todo y no dejo de probar ninguna cosa por extraña que pueda parecer. Uno de los placeres de vivir en un país extranjero es precisamente ser capaz de descubrir muchos platos nuevos.

Corea es un país con una larga y trágica historia que llega hasta nuestros días. En estos últimos años estamos ante una Corea muy convulsa llena de problemas internos y crisis. ¿Cómo ves al país ahora a diferencia de cuando llegaste?

Algo que me sorprendió mucho fue comprobar hasta qué punto la sociedad surcoreana está dividida ideológicamente. Por un lado está el sector conservador, en ocasiones projaponés, alineado con los conglomerados empresariales, las dictaduras pasadas y una ideología liberal; y por la otra parte está el sector progresista, en ocasiones pronorcoreano, alineado con sindicatos y agricultores, los movimientos de democratización y una ideología más social. Esta división es incluso geográfica, el este tiende a ser conservador y el oeste progresista, siendo esta brecha mucho más acentuada en el sur. Estos dos bandos tienen posturas contrarias y tan enfrentadas que la reconciliación parece imposible.

La proyección internacional de Corea avanza de la mano de sus grandes empresas, ya que los productos de Samsung, LG o Hyundai sirven de avanzadilla para que los diplomáticos tengan una tarea más sencilla. El Gobierno está empeñado en usar el hallyu (Ola coreana) y el K-pop como poder blando, aunque esto parece más una moda pasajera que un valor perdurable. Otra característica de las relaciones internacionales de Corea del Sur es la victimización, como por ejemplo en los casos de Dokdo o las mujeres de consuelo. En general, me da la impresión de que el país aún no tiene claro qué papel quiere jugar en el mundo, aunque es indudable que es un actor internacional cada vez más importante.

En Eurowon has tratado estos temas con otros de aspecto más turístico. Has logrado un buen equilibro entre seriedad y comicidad. Esta postura provoca reacciones de todo tipo por parte de tus lectores. ¿Cómo es el feedback de Eurowon?

Las críticas son inevitables. Intento tomármelo con humor y responder de forma educada, con la esperanza de abrir la mente de algunas personas. Un ejemplo muy claro es un post que escribí sobre el consumo de carne de perro en Corea. En él explicaba los factores a tener en cuenta, y al final lo defendía como una práctica que es parte de la cultura e historia del país, por lo que los extranjeros no deberíamos criticarlo. Años después sigo recibiendo comentarios, algunos muy subidos de tono, que me tachan de monstruo insensible. Por una parte me duele, pero por otra me reconforta pensar que pude haber contribuido a suavizar la posición de algunas personas sobre este tema.

En general me encanta recibir comentarios, entre otras cosas porque son un bien cada vez más escaso en este mundo del internet 2.0 dominado por la inmediatez y la banalidad. Muchas veces dedico bastante tiempo a resolver dudas de lectores, pero lo hago siempre que es posible. Tener un blog implica dar más de lo que se recibe, y ser el saco de los golpes de algunos, pero es algo que hay que aceptar porque viene impuesto desde el mismo momento en que se sube el primer contenido a internet.

Lo más curioso es que recibo tantas críticas por ser demasiado duro con Corea y mostrar la parte negativa, como por ser demasiado blando y mostrar solo la parte bonita. Desde que me di cuenta de que haga lo que haga seguiré recibiendo quejas y críticas, me da menos recelo mostrar mi opinión y hablar del tema que me parezca interesante. Es imposible gustar a todos, así que prefiero ser yo mismo e ir forjando una comunidad afín, en lugar de ceñirme a un guión popular con tal de tener un mayor seguimiento.

En Eurowon, mucha gente ha descubierto aquí información de primera mano que no es fácil encontrar de manera tan detallada. Recientemente has abierto un canal en Patreon para poder seguir manteniendo vivo el blog. ¿Podrías comentarnos un poco sobre esto?

Aunque bloguear sea una afición, llega un momento en que el tiempo y esfuerzo dedicado es tanto que gusta ver algún tipo de recompensa. La mayor recompensa es la interacción de los lectores, claro, pero por desgracia los bancos coreanos no aceptan eso como medio de pago. Hay muchos modos de monetizar una presencia en internet, pero muchas de esas vías están en retroceso. Además, poner publicidad es una práctica intrusiva que va en detrimento de la experiencia del usuario, por lo que no es una solución ideal.

Patreon me gustó porque permite que los lectores agradezcan la dedicación de los blogueros con una pequeña aportación mensual. La plataforma está muy bien pensada porque da total libertad a los “mecenas” para fijar, cambiar y cancelar su aportación en cualquier momento. Al mismo tiempo, permite que los creadores premien la fidelidad con recompensas. Por ejemplo, yo cada mes ofrezco un fondo de pantalla inédito, y tengo recompensas mayores, siempre dentro de la humildad, para los niveles más altos.

Estoy infinitamente agradecido a las personas que confían a mí en esa plataforma, porque es en gran medida gracias a ellos que sigo manteniendo mi motivación para bloguear. De todas formas, reconozco que esperaba un número algo mayor de suscriptores, pero el internet hispano no se caracteriza precisamente por su facilidad para soltar dinero online. Todos vemos normal ir al kiosco y pagar tres euros por una revista que no ojearemos más unos minutos, pero parece inconcebible dar un euro mensual al autor de un blog que ofrece artículos nuevos cada semana. Esto es parte de la cultura online hispana y hay que aprender a aceptarlo, aunque espero que con el tiempo nos parezcamos más a los anglosajones, que son mucho más dados a valorar el esfuerzo de los autores.

Hablando desde esta perspectiva hacia el mundo hispano, gracias a tu mujer tienes una mirada foránea a la cultura hispana, en concreto a la española. ¿Qué es lo que Miyoung aprecia más de nuestra cultura? ¿Disfruta de los viajes a España?

Mi esposa tuvo un gran contacto con la cultura española en el año que vivimos en Galicia antes de trasladarnos a Corea del Sur, y le sigue gustando ir allá de viaje cuando podemos hacerlo. A veces me dice que deberíamos regresar a España, aunque no sé hasta qué punto habla en serio. Entre las cosas que más le gustaron está la gastronomía, porque en Galicia se come muy bien y hay muchos productos del mar, tal como le gusta a la mayoría de coreanos. Además, la carne es buena y mucho más barata que aquí.

Otra cosa que le gusta mucho de España, pero que es más difícil de explicar es el “ritmo”. En España se vive más despacio, la gente está más despreocupada y tiende a compararse menos con quienes les rodean. No existe la competitividad extrema que hay en Corea del Sur. Esto, además, se acentúa aún más en el rural gallego. Esa tranquilidad es algo que valoran mucho los coreanos, en contraste con la tensión permanente que transmite una ciudad como Seúl.

La competitividad, el estrés… conociendo el método de enseñanza coreano y teniendo dos niñas que ya no tardarán mucho en ir a la escuela ¿Has meditado acerca de la educación en Corea? 

El sistema educativo surcoreano, que tantos elogios recibe por sus buenos resultados en la evaluación PISA, en realidad no es tan estupendo como parece. El primer problema es que prima la memorización sobre la explicación. Los alumnos deben aprenderse datos y listas de memoria, pero no se les enseña a pensar por sí mismos ni a idear soluciones a problemas nuevos. Sin embargo, el gran problema que yo veo es la competitividad extrema que se inculca ya desde la escuela primaria. Ir a una de las universidades punteras facilita mucho la consecución de un buen empleo, por lo que es muy importante entrar en una de las mejores universidades. Ir a un buen centro también ayuda, por lo que en secundaria hay que esforzarse para entrar en un instituto de prestigio. Pero como los mejores institutos solo aceptan candidatos de buenas escuelas, la presión por conseguir las mejores notas ya comienza en la educación primaria.

A los niños se les mete en la cabeza una ruta de esfuerzo continuo con la promesa de que ese sacrificio les otorgará un buen empleo, pero muy pocos pueden completar todas las etapas. El resto se queda en el camino, y la frustración generada es enorme. Por si fuera poco, el mercado laboral ya no es el mismo de hace diez o veinte años, y ni siquiera los titulados de esas universidades punteras tienen garantizado un buen empleo.

En la primera sesión de orientación de la guardería a la que enviamos a nuestra hija mayor, mientras nosotros hacíamos preguntas sobre las comidas y la existencia de una zona donde pudieran dormir la siesta, las madres coreanas preguntaban si habría clase de inglés, si el profesor sería un nativo, y si les enseñarían hanjas (caracteres chinos). Esto en una clase de niños de dos años que a duras penas balbuceaban coreano. Esta anécdota sirve para ilustrar cómo son las cosas, y me hace pensar seriamente si realmente deseo que mis hijas se eduquen en este sistema.

Pero mientras crecen vais a seguir disfrutando de una vida agradable en este país, que tantas imágenes y recuerdos te está dejando. De todos los posts que has publicado. ¿Tienes alguno favorito o qué recuerdes especialmente?

Me viene a la mente un post que escribí hace tres años advirtiendo que el mercado laboral en Corea no era más sencillo que en España u otros países. Es un post escrito para ayudar a otras personas a tomar decisiones con más información, de forma que puedan evitarse desengaños, pero también es muy personal porque nació de mi frustración al darme cuenta de que encontrar el tipo de empleo al que aspiraba me sería más difícil de lo pensado.

Le tengo un cariño especial a la serie de resúmenes de actualidad coreana que publico cada viernes desde diciembre de 2013. En más de cien semanas solo me salté una, en febrero de 2014, por un viaje a Japón. Cada uno de estos posts me suponen mucho tiempo para leer la prensa, seleccionar las noticias más destacadas, documentarme un poco sobre ellas, tratar de resumirlas y publicarlas sin errores. Y por si fuera poco, añadiendo una foto cada semana y un vídeo la mayoría de las veces. Es un gran esfuerzo hacer eso cada viernes, pero estoy muy orgulloso de mantener la serie. Mucha gente me dice que es lo que más le gusta de mi blog, y me alegra poder hacer esa aportación a la comunidad.

Felipe, muchas gracias por tu tiempo. Ha sido un placer hablar contigo, conocerte un poco mejor y espero que tu vida en Corea siga yendo tan bien como hasta ahora y nos la sigas contando de manera tan estupenda.

Start typing and press Enter to search